lunes, 18 de junio de 2007

La familia, prioridad pastoral 2007


El Secretariado Nacional para la Familia, de la Conferencia Episcopal Argentina, buscará en 2007 profundizar su proyecto pastoral centrado en la familia y el matrimonio, con el objetivo de contrarrestar el proceso de transformación social que debilita a esta institución primordial.

"Por acción o por omisión, por presencia o por ausencia, la familia marca para siempre la estructura de la personalidad humana. No podemos atender pastoralmente al hombre si descuidamos la importancia de su contexto familiar", se recuerda en la convocatoria.

Tras considerar que "para iniciar ese proceso de sanación se vislumbra como necesario el poner a la familia como centro de la pastoral, tomando conciencia de que no va a ser una tarea fácil ni de corto plazo", se subraya que "la pastoral familiar es un proyecto a largo plazo que debe iniciarse ahora", y se explica que sus destinatarios finales son "los niños que están en nuestras cunas".

"La familia necesita urgentemente recibir la influencia de todas las pastorales e influir a su vez en cada una de ellas", se insiste.

Tres líneas de acción

El Secretariado traza al menos tres líneas de acción simultáneas tendientes al "acompañamiento" de las familias y sus miembros en las diferentes etapas de la vida; la "prevención", para advertir y señalar los peligros que amenazan a matrimonios y familias, sea aquellos de la época como los propios de las etapas de la vida, para que se anticipen a los mismos y puedan generar los anticuerpos necesarios para evitar o disminuir los daños de las "patologías familiares"; y la "acción directa", a fin de intervenir en las situaciones en que el matrimonio y la familia han sido afectados en su desarrollo natural y necesitan ayuda para encausarse en su proyecto de vida cristiana.

En tal sentido la acción pastoral se desarrollará en dos cauces paralelos y simultáneos entre sí:

1. HACIA ATRÁS: ante la visión de la realidad de nuestras familias tal como se nos presentan hagamos lo que podamos: Asistir y atender. Aquí encuentran su lugar Cáritas y los equipos de pastoral social que harán pastoral familiar en la medida que revaloricen la identidad de los grupos familiares detectados entre los que asisten por encima de la acción colectiva que empareja a todos por igual.

2. HACIA ADELANTE CON VISION DE FUTURO: Hagamos lo que debemos: prevenir, capacitar, preparar y acompañar para ir sanando poco a poco las heridas que el deterioro cultural y social ha producido en nuestras familias.

El Secretariado destaca como "eficaces instrumentos de pastoral tanto en lo asistencial como en lo preventivo", los centros de acogida a la vida y los centros de orientación familiar, ya sugeridos en el Directorio de Pastoral Familiar, que se están desarrollando con éxito en muchas diócesis.

"Ellos cumplen la doble tarea de atender y asistir y de capacitar a los agentes de pastoral en vistas a una labor de futuro", asegura.

Desde las bases
El Secretariado destaca que la articulación del proyecto "debe iniciarse en las bases, en el seno de cada parroquia. En sus territorios las familias viven, gozan, sufren y trabajan. Allí los padres educan o no educan, contienen o expulsan a sus hijos, acompañan o abandonan. Donde los problemas son de carne y hueso y sus realidades no están contenidas en ningún libro. Allí donde están, nos esperan y nos necesitan".

"No podemos quedarnos esperando a las familias que se acercan a la parroquia", advierte, al tiempo que convoca a trabajar "en comunión y unidos en red con la parroquia madre, como brazos largos que contienen y abrazan".

Informes: www.matrimonioyfamilia.org.ar

Nota: Quienes estamos trabajando para la Nueva Evangelización no debemos desconocer que, siendo el Bautismo el punto de partida de la vida cristiana, la familia tiene que tener desde el momento del bautismo de un hijo, la responsabilidad de educar en todo sentido, también en la fe, para que ésta sea un instrumento que ayude a los niños, desde muy pequeños, a realizar buenas opciones. La Pastoral Familiar se basa en un proyecto pastoral orientado a prevenir, contener y curar a la familia en todas sus situaciones vitales.