martes, 19 de febrero de 2008

Hijos violentos, padres desorientados

La violencia que los hijos adolescentes ejercen sobre sus padres es una de las formas de la violencia doméstica. La misma se manifiesta con insultos, desobediencia, malas contestaciones y agresiones físicas. ¿Las causas y las soluciones?: es una problemática multicausal, en la cual la familia y el entorno sociocultural tienen un papel preponderante. Se debe contemplar también la posibilidad de que el joven padezca una enfermedad biológica.



Éste es la realidad que se vive en España pero muy bien puede aplicarse a nuestro país, Argentina, en el que estamos viendo crecer la violencia juvenil. Las ayudas deberán buscarse urgentemente. Los padres, parientes y maestros como así también vecinos, somos testigos de la violencia de los hijos hacia los padres y tenemos que estar atentos para actuar prontamente ofreciendo nuestra ayuda, dando a los padres pistas para que puedan solucionar este problema a través de ayuda especializada. En cada país, ciudad, pueblo, hay instituciones y profesionales que están preparados para hacerlo. Lo que no se debe ni puede hacer, es ignorarlo y esperar que se solucione mágicamente.

8 comentarios:

cesar ortiz anderson dijo...

Los hijos son en gran medida resultado de nuestra crianza que la complementan en el colegio y con los amigos en el barrio,en las dos ultimas decadas muchos padres no han sido capaces de criar en forma correcta a sus hijos,por ello en los ultimos años se ha incrementado el consumo de alcohol,drogas,violencia y delitos en ellos. quienes no pueden controlar a sus hijos de pequeños de grandes sera imposible

Anónimo dijo...

Hace unos años opinaría lo mismo q usted, hoy tengo la desgracia de tener una hija adolescente que se considera el centro del universo.Quizás el sufrir este problema a diario, me hace ver que enseguida emitimos opiniones buscando culpables... Seguiré luchando como hasta ahora, no me hundiré y soy una buena madre.No se merece ni mi respuesta.

Anónimo dijo...

YO TENGO UN HIJO ADOLESCENTE VIOLENTO, NO SE QUE HACER, ME SIENTO DESORIENTADO, IMPOTENTE, TRATO DE AYUDARLO CON ASISTENCIA MEDIA Y PSICOLOGICA PERO VEO QUE LA SITUACIÒN NO CAMBIA, sigue con su misma actitud. muchos me culpan de haberle dado todo sin esfuerzo alguno y no ponerle limites, pero no estoy convencido de que esa sea la causa, en casa nunca tuvo malos ejemplos, solo cariño. Aun asì sigo adelante.

María Inés Maceratesi dijo...

Este tema es muy delicado, de tres comentarios dos tienen hijos que, de alguna manera se encuadran en la dinámica de la violencia.

Quizá deberíamos pensar qué pasa con nuestros hijos y qué pasa con nosotros los adultos.

La situación del mundo no nos hace fáciles las cosas, estamos inmersos en una realidad muy difícil y la violencia se hace presente a nuestro alrededor de muchas maneras.

Quizá es tiempo de dejar de hablar de las situaciones en general para adentrarnos en lo particular considerando que no hay dos personas ni dos situaciones iguales y sí hay casos particulares que merecen un tratamiento especial.

Quizá en muchos casos los responsables, por omisión, por desconocimiento o por cualquier otra causa, seamos los padres; quizá también algún adolescente esté transitando por un camino equivocado e impulsado a la violencia por el clima social en el que habita pero, no hay que angustiarse ni culparse porque como padres, hacemos lo que creemos es lo mejor para nuestros hijos.

El error que quizá se produce en muchas familias es pensar que, por haber educado a todos los hijos de la misma manera, deberían resultar todos iguales; nada más lejos de la realidad porque cada uno es una individualidad, un ser único que debe ser considerado en su particularidad y educado según su idiosincracia, sus talentos, su temperamento.

Quizá los padres tendríamos que aprender a diferenciar a unos y a otros y, en caso de no poder afrontar su educación solos, acudir a tantas ayudas como las que hay en estos momentos.

Pero lo esencial es no angustiarse y no culparse y, como dicen en estos comentarios, seguir adelante tranquilos si estimamos que lo que hemos dado, transmitido o inculcado ha sido lo mejor que pudimos dar.

Anónimo dijo...

Tengo una hija adolescente, que cuando no se le da en el gusto en algo, reacciona de manera muy violenta, insultandome. Lo más triste de todo es que es hija única y sólo le he dado amor y cuidados,pareciera que eso no le basta ni lo valora.
Estoy muy desvastada, no se qué hacer, en verdad es muy triste y agotador.

Anónimo dijo...

Mi Hijo Mayor lo hemos criado con carino, amor y buenas ensenanzas en el hogar, los ultimos anos se ha puesto grocero con papa y Mama, ademas violento por ejemplo golpeando murallas cuando se ha enojado, o tratar de pelear con sus dos hermanos, ahora que se graduo de la escuela practicamente esta sin control y hace lo que quiere, tiene malas juntas, y la verdad no sabemos que hacer con el, mis otros dos hijos son muy respetuosos y muy responsables y tienen muy buenas juntas, lo que no entendemos como actua de esa manera siendo que siempre se le ha tratado con respeto en el hogar y el es todo lo opuesto a eso, necesitamos ayuda para saber como ayudarlo ya que va de mal en peor.

Anónimo dijo...

Soy una madre destrozada mi hijo me tiene arruinada economica y psicolojicamente llevo años luchando le han diagnosticado trastorno de personalidad disocial me manipula miente repetidamente me maltrata psicolojicamente me chantajea emocionalmente se mete en problemas muy gordos no aprende de
malas esperiencias necesito ayuda

Anónimo dijo...

Tengo un varón de 25 años que es violento desde los 12. A raíz de que el padre se lo llevó tuve que acudir a la justicia que hasta el día de hoy no pudo darme solución ya que si bien se comprobó que su problemática se debe a que quedó entrampado en el duelo paterno filial lo ordenado por la justicia nunca se cumplió. Hoy no trabaja ni estudia. Si no le das dinero es capaz de lo peor. Hace 4 años intentó colisionar su auto con el mío. Por poco provocó un grave accidente. Cuando pareciera recomponerse vuelve al ataque con graves insultos y amenazas