Vivimos un cambio de época que nos impulsa a redescubrir la vida, el rol de la familia y también a redescubrirnos como personas de este tiempo, testimoniando con nuestros valores,actitudes y creencias, que... ¡otro mundo es posible!
viernes, 20 de abril de 2012
Reflexiones sobre la violencia
martes, 7 de febrero de 2012
Misión de la mujer en la Iglesia como animadora de espiritualidad
El mundo de la espiritualidad y la mujer:
Ya hace mucho tiempo, el escritor francés André Malraux, decía que el siglo XXI sería el siglo de la mística y Karl Ranher decía que el cristiano del siglo XXI, sería un místico o no sería cristiano, porque el mundo tendría hoy tantas ocasiones de vivir como ateo, que sólo un místico puede superarlas. Pero ¿Qué es ser místico? No son visiones, ni estados crepusculares, ni falsos misticismos de meditaciones o estados de trance que nos aparten de la realidad y sean una evasión de los verdaderos problemas. Sobre todo de la familia. La espiritualidad verdadera es vivir una profunda experiencia de Dios. El cristiano espiritual, es el que cultiva el diálogo con Dios y con los hombres, y sus problemas y se compromete con su testimonio. ¿Y cómo podemos vivir el diálogo cristiano en familia y la espiritualidad familiar?
No hay duda, que la espiritualidad es una tarea que se adapta bien al espíritu femenino. Sin entrar en el tema de las comparaciones entre mujeres y hombres, ni decir quién es más o quien es menos, hay que admitir que por su sensibilidad y percepción propia de la realidad, la mujer está muy bien dotada para esta misión. Su ubicación en lo cotidiano, en el mundo y la historia, en lo corpóreo y al mismo tiempo en la interioridad, en lo afectivo, en el arte, en la creatividad y la inteligencia emocional, la dotan de grandes cualidades para vivir y testimoniar la vida espiritual. Por ejemplo, una teóloga de la UCA, que comenta la obra del famoso Von Balthasar, dice que “el ser de lo femenino ocupa un lugar eminente en la configuración del diálogo interdisciplinario entre teología y vida”.
Carismas de estilo laical:
Por otra parte, es muy interesante darse cuenta de que este ámbito, no atañe exclusivamente al ministerio ordenado, sino que puede ser un “estilo laical” plenamente eclesial y femenino. Los pastores, no son los únicos que pueden hablar de todos los temas en la iglesia. A ellos les compete gobernar y discernir y vigilar los carismas particulares, pero hoy una verdadera teología de los carismas como enseña San Pablo, que en la medida que se profundice, va a ser de gran provecho para el desarrollo de la vida eclesial y seguramente nos revelará aspectos muy importantes de la misión y el papel de la mujer como animadora de espiritualidad en las comunidades eclesiales. Hoy la voz de la mujer debe oírse cada vez con más fuerza en la Iglesia. Es cierto que hoy, ya hay mujeres teólogas, que son formadoras de pensamiento cristiano. Hay catequistas, o trasmisoras de fe. La mujer es madre, trasmisora de vida y humanismo. Es maestra o formadora de cultura y de valores. Pero seguramente, sin ser profetas, podemos decir que cada vez más, será animadora de espiritualidad, no sólo para las mujeres sino para toda la Iglesia.
Misión de la mujer en la espiritualidad, mirada historia:
Si miramos la historia, nos encontramos enseguida con una mujer, María, que recibió el primer anuncio del Emmanuel, el Dios con nosotros y lo hizo carne en sí misma. Así entró ella en la historia de la salvación. Encontramos después a otra mujer, María Magdalena, que fue la primera enviada a anunciar a Jesús resucitado a toda la Iglesia, incluidos los Apóstoles. Más aun, recordemos entre otras a Santa Catalina de Siena, cuyos pasos fueron seguidos por Papas y Cardenales. Teresa de Ávila, dirigió una reforma impresionante en la Iglesia. Teresita abrió caminos de espiritualidad para todos. En la edad media y durante la conquista española de América, mientras los misioneros y las universidades expandían la evangelización en Europa y el nuevo mundo, las mujeres madres, plasmaban el humanismo cristiano en la familia y la inculturación de la fe en la España mora y judía, y en los pueblos originarios de Latinoamérica.
Nuevos movimientos de espiritualidad:
Si miramos la sociedad de hoy vemos muchas mujeres que participan en los nuevos movimientos de espiritualidad. Por cierto estos movimientos tienen cosas valiosas y otras que deben ser evangelizadas y discernidas. Recordamos las palabras del Papa cuando era prefecto de la Doctrina de la fe, sobre “los métodos orientales en la oración cristiana”. También hay aspectos de la nueva era, que son incompatibles con nuestra fe. Es importante estudiar cual el atractivo que ejerce esta espiritualidad y las causas del rechazo a la Iglesia y lo institucional. Hay mujeres cristianas que son instructoras de yoga o de zen y hay quienes dirigen grupos de oración cristiana con estos métodos. Son experiencias que pueden ser apreciadas y valoradas después de discernirlas convenientemente, no tienen por qué ser esfuerzos aislados y pueden ser integradas a la Comunidad. Aquí se puede descubrir el papel de la mujer laica, instaurando un diálogo de confianza y aprecio dentro de la comunidad.
Afinidad de la mujer con ciertos aspectos de la espiritualidad actual
La interioridad es una de las mayores búsquedas de los movimientos espiritualistas contemporáneos. Se utilizan para lograr la paz y armonía interior, la respiración, la concentración, la relajación y el silencio. Se busca lograr un nuevo concepto de salud y de armonía ecológica. Sin menospreciar esas prácticas, como ya dijimos, la espiritualidad cristiana no puede dejar de ser interior y espiritualidad, pero también religiosa y comunitaria. La espiritualidad actual es fuertemente individualista y evita lo religioso, lo trascendente y la tradición y magisterio eclesial.
Rasgos de una espiritualidad cristiana actual:
Tiene que ser una espiritualidad del corazón, que integre en la unidad de la persona, el cuerpo y el alma y el espíritu. Que cuide las emociones y busque liberarse de sentimientos de culpabilidad, de obsesiones y escrúpulos, de miedos y, sobre todo el miedo a Dios, al juicio y lo trascedente. La espiritualidad cristiana da verdadera importancia a la libertad de la persona como sujeto moral, a la formación de la conciencia y del juicio y la toma de decisiones morales, no tiene una concepción deformada del pecado y la conversión. Entiende lo que es la reconciliación y el perdón. Se funda plenamente en el amor a Dios y al prójimo, sin legalismos y moralismos rígidos e intransigentes y discriminatorios. Busca la justicia social y la reciprocidad de las conciencias, preocupándose por el bien del prójimo y la paz y la no-violencia en todo aspecto, social, doméstica, familiar, juvenil y política y la sanación del perdón de las ofensas y heridas de la vida. Una espiritualidad cristiana actual auténtica, deberá ser la espiritualidad de la acción y de la vida cotidiana. Juntamente con ella corre el tema de la liturgia de la vida diaria. El culto de la vida cotidiana y el sacerdocio bautismal del laico. Los actos del culto son el sacrificio y la ofrenda. Ofrecer todo lo que hago en mi vida cotidiana, y hacerlo lo mejor que pueda para gloria de Dios, es el acto de culto de mi Misa personal. La adoración de Dios en mi vida diaria es la ofrenda y el sacrificio de vida, de mi cuerpo de mi trabajo y sufrimientos, junto con el Sacrificio de Jesús.
Papel de la mujer en la espiritualidad familiar y de la vida cotidiana
Dios es familia, decía siempre Juan Pablo II. La familia es también una IGLESIA doméstica, es decir, un misterio de COMUNIÓN. Los SACRAMENTOS de la iglesia doméstica, son el Bautismo que vivimos como vida de Alianza y amistad con Dios por medio del Espíritu Santo. La Comunión de los miembros de la familia, alimentada por la Eucaristía. Y el misterio del sacramento del Matrimonio cristiano, es la comunión de vida y amor de dos que se entregan y reciben mutuamente, sus cuerpos y almas, se cuidan en la salud y la enfermedad, y se perdonan y reconcilian siempre. El calendario de la espiritualidad familiar, abarca los aniversarios, cumpleaños y fiestas de familia, para recordar el paso de Dios por su historia de todos los días. Los duelos, las enfermedades y los sufrimientos son la Semana Santa y la Pascua de la familia. También los padres viven la liturgia doméstica del hogar y la trasmiten a los chicos, cuando junto al beso de las buenas noches, los bendicen trazando la señal de la cruz en su frente. Cuando los lleven a realizar la visita a la iglesia del barrio, para que ésta se vuelva familiar para el chico. Y como los niños a esa edad comienzan a imitar lo que ven hacer a los otros, les enseñan a rezar ante las imágenes o el altar doméstico y hacer un ratito de silencio. Siempre obviamente gestos sencillos, breves. Cuando el niño empieza el jardín de infantes y aparecen los amiguitos, les hablan de Jesús como amigo, y les van enseñando las oraciones a la Viren y los santos.
Mujer, imagen femenina de Dios
Dios ¿es padre?, ¿o es madre? ¿Es varón o mujer? ¿Dios … o diosa? Las dos cosas tienen algo de verdad, pero no son verdad del todo. En realidad en Dios no hay sexo, no es varón ni mujer, pero es el Creador de todos los hombres y mujeres por igual. “Creó al hombre”; “Los hizo, varón y mujer. Y repartió sus dones por igual entre ellos, pero a cada uno le dio algo especial y característico, para que en la comunión de ambos pudieran enriquecer al otro y así viviendo en comunión, el hombre y la mujer re-crean la imagen de Dios Comunión Trinitaria y Amor de Personas. En realidad, la Biblia, está llena de imágenes femeninas y maternales de Dios. También el Nuevo Testamento. Y también de imágenes matrimoniales y nupciales y por supuesto, la Alianza.
Nos cuenta la Biblia que Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza. Y el Beato Juan Pablo, añade en su encíclica sobre la familia, que también la familia por ser una comunidad de personas es imagen de Dios, Comunidad de Tres Personas. No sólo eso, sino que también cada miembro de la familia reproduce personalmente, tomado dentro del conjunto familiar, alguno de los rasgos característicos de Dios: la mujer reproduce la ternura del amor de Dios; el hombre, la paternidad y fuerza; los ancianos la sabiduría de Dios; los jóvenes, su creatividad y energía, los niños aquella inocencia sin la cual no podemos entrar en su Reino.
Por supuesto, al decir que la mujer tiene la misión de trasmitir ternura, no significa que la mujer debe ser un ser débil y sometido. Todo lo contrario. La ternura, según San Francisco de Sales es la perfección de la caridad y del amor, que es el primer mandamiento. Ternura, es sinónimo de la “compasión” que experimenta Dios por los hombres, especialmente por los débiles y pecadores, como lo muestra la parábola del buen samaritano. “Con-pasión”, significa sufrir con el otro. Dios es compasivo porque asume el dolor del pobre, del pueblo crucificado y lo redime, no con discursos y enseñanzas teóricas, sino compartiendo su dolor. Ese es el amor de una madre, y en general de la mujer que está llamada a aportar a la sociedad, este rasgo que Dios puso en su naturaleza y que es característico de Él. Una mujer que no se entiende a sí misma un poco como madre, más allá de la maternidad puramente biológica, no entiende su misión de mujer.
Deformaciones de género
Es cierto que por desgracia, durante mucho tiempo se tergiversó la figura de la mujer, desfigurando su imagen mediante una caricatura de ser obediente y sumiso. Muchas veces la cultura de la época pasada, redujo el rol de la madre solamente los quehaceres domésticos y a su papel en el hogar. No hablo de este tipo de rol materno antiguo, sino de la mujer que siempre en todas sus funciones, domésticas, sociales, eclesiales o políticas y culturales, sabe dar ese toque de madre, que sólo ella puede dar, al poder dar vida, hacer crecer, cuidar y dar fe a sus semejantes como lo hace Dios con sus hijos.
¿Igualismo o complementación?
“Cuando el machismo y el feminismo se encuentran, nace el igualismo”, dice una propaganda de cerveza. Como si dijéramos que cuando nos encontramos para tomar una Quilmes, ya no hay diferencias de sexos. El “igualismo”, puede funcionar bien, si se trata de los derechos humanos de las personas. Todos somos iguales, hombres y mujeres y tenemos los mismos derechos. Pero también es cierto, que los sexos tienen características propias de cada uno, que los hacen diferentes, aunque iguales en valor y dignidad. Esas diferencias, justamente son para enriquecer al otro, en el encuentro de los sexos y en el amor. No hablamos solamente del encuentro sexual de tipo genital, sino en el encuentro de personas diferentes, donde cada una mirando a la otra pude decir “yo tengo lo que a vos te hace falta” y “vos tenés lo que yo necesito”. Y así, en primer lugar la amistad entre hombres y mujeres y luego en particular el matrimonio, es un camino de perfeccionamiento y crecimiento en conjunto donde los dos se complementan como personas.
El futuro de la mujer en la Iglesia
Si bien la Iglesia de Cristo seguirá siendo siempre la misma, no sabemos cómo será la Iglesia del futuro, humanamente hablando y desde el punto de vista pastoral e intencional. No sabemos si algún día la mujer llegará a ser sacerdote, o si se admitirán sacerdotes casados. Pero en realidad tampoco importa demasiado. Lo importante es afirmar la importancia del papel de la mujer en la iglesia del futuro, como maestra de espiritualidad cristiana.
En Europa la idea de pueblo cristiano va perdiendo fuerza frente al pluralismo y a otras religiones. El pueblo ya no es la Iglesia, como era en otra época. Tal vez vayan creciendo los movimientos eclesiales y las pequeñas comunidades más fuertes y comprometidas. También entre nosotros se podrá ir dado ese proceso, pero en Latinoamérica donde todavía es fuerte la religiosidad popular, se hace necesaria una nueva evangelización de la cultura. No hablamos sólo de catequesis parroquial. Acá es donde el papel de la mujer puede aparecer con mucha fuerza como trasmisora de fe y maestra de espiritualidad en la comunidad eclesial del futuro tanto en Europa como en Latinoamérica.
Preguntas, para un debate:
1. ¿Qué es lo más importante que puede hacer la mujer para comprometerse en un trabajo de espiritualidad
2. ¿Tiene hoy la mujer en la Iglesia un papel importante, en nombre propio, no sólo como colaboradora o secretaria? ¿Puede llegar a tenerlo?
3. ¿Qué características tiene la mujer, con las que puede enriquecer a los demás y a la Iglesia?
domingo, 19 de junio de 2011
Una reflexión del Mahatma Ghandi

Que siempre existen tres enfoques en cada historia: mi verdad, tu verdad y la Verdad.
Que toma mucho tiempo llegar a ser la persona que deseas ser.
Que es mas fácil reaccionar que pensar.
Que podemos hacer mucho más cosas de las que creemos poder hacer.
Que no importan nuestras circunstancias, lo importante es cómo interpretamos nuestras circunstancias.
Que no podemos forzar a una persona a amarnos, únicamente podemos ser alguien que ama. El resto depende de los demás.
Que requiere años desarrollar la confianza y un segundo destruirla.
Que dos personas pueden observar la misma cosa, y ver algo totalmente diferente.
Que las personas honestas tienen mas éxito al paso del tiempo.
Que podemos escribir o hablar de nuestros sentimientos, para aliviar mucho dolor.
Que no importa qué tan lejos he estado de DIOS, siempre me vuelve a recibir.
Que todos somos responsables de nuestros actos.
Que existen personas que me quieren mucho, pero no saben expresarlo.
Que puedo hacer todo o nada con mi mejor amigo y siempre gozar el momento.
Que a veces las personas que menos esperamos, son las primeras en apoyarte en los momentos más difíciles.
Que la madurez tiene que ver más con la experiencia que hemos vivido, y no tanto con los años que hemos cumplido.
Que hay dos días de la semana por los que no debemos de preocuparnos: ayer y mañana. El único momento valioso es AHORA.
Que aunque quiera mucho a la gente, algunas personas no me devolverán ese amor.
Que no debemos competir contra lo mejor de otros, sino competir con lo mejor de mí.
Que puedo hacer algo por impulso y arrepentirme el resto de mi vida.
Que la pasión de un sentimiento desaparece rápidamente.
Que si no controlo mi actitud, mi actitud me controlara a mí.
Que nunca debo decirle a un niño que sus sueños son ridículos, que tal si me cree?
Que es más importante que me perdone a mi mismo a que otros me perdonen.
Que no importa si mi corazón está herido, el mundo sigue girando.
Que la violencia atrae más violencia.
Que decir una verdad a medias es peor que una mentira.
Que las personas que critican a los demás, también me criticarán cuando tengan la oportunidad.
Que es difícil ser positivo cuando estoy cansado.
Que hay mucha diferencia entre la perfección y la excelencia.
Que los políticos hablan igual en todos los idiomas.
Que es mucho mejor expresar mis sentimientos, que guardarlos dentro de mí.
Que al final de la vida me doy cuenta que las únicas cosas que valieron la pena son: Dios, mi familia, un grupo muy selecto de amigos y unas experiencias que me dieron crecimiento personal.
Para ser exitosos no tenemos que hacer cosas extraordinarias. Hagamos cosas ordinarias, extraordinariamente bien.
“Si alguna vez no te dan una sonrisa esperada, se generoso y da la tuya, porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa como aquel que no sabe sonreir”
Mahatma Gandhi
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Fin de año, tiempo de hacer balance

Psicólogo especialista en Educación para la Comunicación
Todas las cosas, por más dramáticas que sean, tienen una veta de humor. Es interesante darse la posibilidad de sondear ese aspecto de la vida de cada uno para poder entenderlas mejor, encontrar caminos de salidas, resolver conflictos y, por sobre todo, relajarnos ante situaciones trágicas o vividas como trágicas de nuestra existencia.
Ante cada fin de año, un balance se hace inevitable. A partir de ahí, las personas se debaten entre el entusiasmo y la melancolía. Un recuento sobre lo bueno y lo malo, lo aprovechado y lo desechable, los aciertos y errores gira, sin posibilidad de freno en la mente, confrontando a cada uno con sus dudas existenciales y con la inquisidora pregunta del afuera: “¿Cómo te fue este año? Detrás, se esconden tres cuestiones relevantes que buscan ser respondidas: quién fue “mandado” a ser; quién quiere ser y quién puede ser. Frente a estos interrogantes, muchos son los que pretenden escapar, usando el alcohol como recurso fallido y narcotizando cualquier manifestación que les genere un conflicto consigo mismos.
Hay una tendencia del ser humano a mirar siempre la parte de la copa vacía y no la que aún está medio llena. Esta actitud lo lleva a vivir en una insatisfacción permanente y, a la hora de realizar una evaluación de lo vivido, sólo recuerda todo lo malo en un tiempo mínimo. Lo bueno quedará atrás, muy atrás, ya que no se esforzará en hacerlo presente.
Aceptar todo lo hecho después de sostener un diálogo maduro con la realidad motivará un agradecimiento por lo que se tiene y, así, se podrá celebrar lo conseguido. Esta mirada dibujará la primera sonrisa de una colección.
Es importante observar cómo se llega a estas fechas. Probablemente, con estrés, producido por una acumulación de tensiones laborales y sociales. Siempre viene acompañado de una hipersensibilidad con baja tolerancia a la frustración. El panorama no es de lo mejor, pero se puede salir airoso de este paisaje. Resulta necesario organizar todo para que no se originen situaciones exigentes ni estresantes. Por ejemplo, concurrir sólo a aquellas cenas, celebraciones que causarán placer; comer y beber con mesura para no sufrir la consecuencia del “día después”.
Aquéllos que se han propuesto metas muy estrictas y casi imposibles de cumplir, de seguro, se desesperarán por no obtener lo que se ambicionaba. El exitismo social provoca que cada uno no asuma sus propias limitaciones. Es parte de un buen balance saber qué adecuar para lograr los objetivos que no fueron alcanzados o qué sostener y qué fortalecer de lo adquirido.
Un balance trae consigo nuevos proyectos, por lo tanto, siempre es enriquecedor, más allá de que lo vivido haya sido positivo o negativo. Es una herramienta de gran utilidad para conducir nuestra vida. Es un medio de transformación.
Les propongo que, al brindar por el nuevo año, hagamos nuestras la oración de santo Tomas Moro:
Concédeme la salud del cuerpo, con el buen humor necesario para mantenerla.
Dame, Señor, un alma santa que sepa aprovechar lo que es bueno y puro, para que no se asuste ante el pecado, sino que encuentre el modo de poner las cosas de nuevo en orden.
Concédeme un alma que no conozca el aburrimiento, las murmuraciones, los suspiros y los lamentos, y no permitas que sufra excesivamente por ese ser tan dominante que se llama: YO.
Dame, Señor, el sentido del humor. Concédeme la gracia de comprender las bromas, para que conozca, en la vida, un poco de alegría y pueda comunicársela a los demás.
miércoles, 7 de octubre de 2009
Redescubrir la tolerancia como ruta del encuentro

La angostura y pobreza de nuestros conceptos a menudo nos impiden ser flexibles en el diálogo y comprender a los demás. Con frecuencia en los debates públicos, por ejemplo, unos acusan de intolerantes a quienes consideran injustificables sus ideas o actitudes. «Tú eres dueño de sostener las ideas que desees, pero no intentes imponerlas a los demás». «Nadie te obliga a cambiar de opinión ni actitud. Pero es demasiado pretender convertir en exigencia pública lo que es una mera convicción o creencia privada».
Frases de este tipo se dicen a menudo como algo consabido e incuestionable. Por si fuera poco, a todo el que muestra entusiasmo al defender una convicción se le reprocha que pretende «imponerla» a otros de forma intolerante. Leer más
martes, 7 de julio de 2009
El bautismo de los niños. Luces y sombras

Alocución televisiva de monseñor Héctor Aguer, arzobispo de La Plata en el programa “Claves para un mundo mejor”(Sábado 3 de julio de 2009)
“Hoy quiero hacer un comentario acerca del Sacramento del Bautismo que, como sabemos, es la puerta de todos los sacramentos porque en él recibimos el perdón de los pecados, somos engendrados a la vida divina al recibir la Gracia de ser hijos de Dios y, así nos incorporamos a la gran familia de los hijos de Dios que es la Iglesia”.
“En los orígenes de la Iglesia el Bautismo de adultos era la práctica común, pero sin embargo ya en el Nuevo Testamento, por ejemplo en el Libro de los Hechos de los Apóstoles, se hace mención de la conversión de familias enteras. Se habla de familias enteras que son bautizadas incluyendo seguramente, también a los niños. Ya en el siglo II tenemos testimonios de que la comunidad cristiana bautizaba a los niños; luego ésta se ha ido haciendo la práctica general”.
“El Bautismo de los niños es algo bellísimo porque, en realidad, en ese caso es cuando se manifiesta con mayor plenitud la pura gratuidad de la gracia de la salvación, que nos hace hijos de Dios. El niño recibe esa gracia como un regalo total”.
“En nuestro pueblo se conserva felizmente el sentido del valor del Bautismo; esto es algo espontáneo en la mayor parte de la población argentina. Sin embargo, tendríamos que tomar en cuenta algunas dificultades”.
“Hay que llamar la atención para que el Bautismo no se solicite simplemente como efecto de una especie de arrastre cultural, sino que sea una convicción cierta de que es un regalo de Dios que implica el compromiso de conciencia de los padres para educar cristianamente a sus hijos”.
“Hay otro aspecto que puede ser considerado secundario pero que manifiesta una cierta ambigüedad en este campo: es el de la elección del nombre. Aparece cada vez con mayor frecuencia el caso de chicos a los que sus padres ponen nombres no cristianos. Se han puesto de moda nombres paganos, nombres aborígenes y no entro en el caso de las modas extravagantes. Me refiero sólo a lo religioso: están privando al niño de un patrono celestial y de la posibilidad de celebrar su onomástico”.
“Un remedio parcial de este olvido del valor del nombre consiste en que al inscribir al niño para el bautismo, se invite a los padres a que añaden un nombre cristiano, que sea verdaderamente “su nombre de pila”, como se decía antes. No figurará en el documento de identidad pero sí en su registro de bautismo y será el nombre por el cual ellos se refieran también a un patrono celestial la Santísima Virgen en sus muchas advocaciones o uno de los innumerables santos”.
“Pero hay un problema que considero más grave todavía. Empieza a notarse ahora que algunos padres católicos no sólo difieren el Bautismo de sus hijos sino que lo eluden con el falso argumento de que cuando ellos sean grandes deben decidir si quieren ser cristianos”
“Aquí hay un error muy serio, porque si esos padres son realmente católicos y viven su fe, ¿qué mejor pueden desear para sus hijos que el don inestimable de la gracia divina? Este error, que se registra incluso entre personas cultas, bien formadas, es totalmente contrario a la enseñanza y a la disciplina de la Iglesia. El argumento (que los hijos decidan por su cuenta cuando sean grandes) es muy curioso. Porque esos mismos padres, aparentemente tan respetuosos de la libertad de sus hijos, les imponen toda clase de condicionamientos y determinaciones en otros campos de la educación: eligen para ellos costumbres, gustos, estilos; los hacen simpatizantes de un club de fútbol para que comparta el fanatismo del padre y deciden si debe estudiar alemán o inglés, flauta o patín o dibujo. Les imponen montones de cosas, pero los privan del don de la fe y de la gracia de Dios durante los años decisivos en los que se configura la personalidad”.
“¡Aquí hay una verdadera contradicción! Y esto no es sólo un error sino que me atrevo a decir que es también un pecado, una falta de piedad y de amor para con el hijo al cual dedican tantos cuidados y privan del mayor de los dones: lo privan de Dios”.
Mons. Héctor Aguer, arzobispo de La Plata
martes, 30 de junio de 2009
Frases que ayudan a la reflexión diaria

En estos tiempos tan convulsionados que nos toca vivir, a veces es muy bueno reflexionar y relajarse meditando algunas frases o pensamientos llenos de sentido. Agradezco a mi amiga Griselda Fernanda Nuñez que todos los días en su espacio de Facebook publica estas frases que copio a continuación; de algunas conocemos los autores y de otras no pero, igualmente son muy apropiadas para el fin que mencioné al principio.
"Frágil es el recuerdo de los beneficios; tenaz el de las injurias"
Lucio Anneo Séneca
"La astucia puede tener vestidos, pero a la verdad le gusta ir desnuda".... Thomas Fuller
"Si cerráis la puerta a todos los errores, también la verdad se quedará afuera.
Rabindranath Tagore
"La verdad levanta tormentas contra sí, que desparraman su semilla a los cuatro vientos"
Rabindranath Tagore
"Prefiero molestar con la verdad que complacer con adulaciones"
Séneca
" Ningún hombre pierde la libertad sino por su propia debilidad"
Gandhi
"Cuida tus pensamientos porque se volverán palabras; cuida tus palabras porque se volverán actos; cuida tus actos porque se harán costumbre; cuida tu carácter porque formará tu destino y tu destino será tu vida.
Gandhi.
" Es más fácil destruir un átomo que un prejuicio"
Albert Einstein
" Los grandes espiritus siempre han encontrado violenta oposición de parte de los mediocres. Estos últimos no pueden entender cuando un hombre no sucumbe impensadamente a prejuicios hereditarios, sino que, honestamente y con coraje, usa su inteligencia"
Albert Einstein
" Sólo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana,pero no estoy muy seguro de la primera; de la segunda puedes observar cómo nos destruimos sólo por demostrar quien puede más"
Albert Einstein
"Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida, mientras hace daño en otro. La vida es un todo indivisible".
Gandhi
"La bondad o maldad de los actos la determina su fruto"
Dalai Lama
"Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta del calculador"
Proverbio Hindú
En nuestras relaciones interpersonales exigimos que los demás nos traten con respeto y comprensión, sin embargo, nunca nos detuvimos a pensar si nosotros procuramos actuar bajo esos parámetros de conducta.
El silencio es la capacidad de pensar, sin tener que convencer, ni discutir.La capacidad de volar sin límites y sin esfuerzo.La capacidad de caminar sin distraerte, disfrutando de lo que forma parte del camino.La capacidad de observar con libertad, sin perturbar, ni sentirte perturbado.La capacidad de oír sin tener que escuchar, ni interrumpir.La capacidad de ilusionarte, soñar e imaginar sin crear incomodidad.....
"El bien que hicimos en la vispera, es el que nos trae la felicidad por la mañana"
Proverbio Chino
"La vida es efímera, la sabiduría eterna, el amor en nuestros corazones no tiene límites y el espíritu perdurará para siempre"
Proverbio Hindú
"Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines"
Proverbio Hindú
"Hay tanto de bueno en el peor, y tanto de malo en el mejor que es difícil condenar"
" Un amigo verdadero es alguien que nunca siente la necesidad de venir armado, ni para el ataque ni para la defensa, porque sabe que te hallará con los brazos libres para retribuir el abrazo "
Alef Guimel (Lira Berrueta, poetisa uruguaya)
" Canta si vas en subida, canta si vas en bajada, si te miran las serpientes pueden quedar encantadas "
Alef Guimel ( Lira Berrueta ) poetisa uruguaya
"Nunca en el campo de los conflictos humanos, tantos le debieron tanto, a tan pocos"
Winston Churchill
" Hay derrotas que tienen más dignidad que la victoria"
"La falla de nuestra época consiste en que los hombres no quieren ser útiles, sino importantes"
Winston Churchill
"El tiempo que perdiste por tu rosa, hace que tu rosa sea tan importante"
Saint Exupery
¡ No corras, vete despacio, que a donde tienes que llegar es a tí mismo!
Juan Ramón Jiménez
"Valor es lo que se necesita para levantarse y hablar; pero también es lo que se requiere para sentarse y escuchar"
Winston Churchill
"La cortesía es la flor de la humanidad y el que no es suficientemente cortés, no es suficientemente humano”.
Joseph Joubert
"Mientras haya unos ojos que reflejen/ los ojos que los miran; mientras responda el labio suspirando/ al labio que suspira; mientras sentirse puedan en un beso/ dos almas confundidas; mientras exista una mujer hermosa, ¡Habrà poesía!"
Rima IV Gustavo Adolfo Becquer
"Hoy, cuando necesites decir la verdad, ten el valor de abrir tu corazón a la vez que tu boca. Y cuando necesites oír la verdad, ten la fortaleza para abrir tus oídos y cerrar tu boca".
Kabbalah
Eduardo J. Couture
"Tu deber es luchar por el derecho; pero el día en que encuentres en conflicto el derecho con la justicia, lucha por la justicia".
Eduardo J. Couture
"Ten fe en el derecho, como el mejor instrumento para la convivencia humana; en la justicia, como destino normal del derecho; en la paz, como sustitutivo bondadoso de la justicia. Y sobre todo, ten fe en la libertad, sin la cual no hay derecho, ni justicia ni paz. "
Eduardo J. Couture
"La medida del amor es amar sin medida"
San Agustín
Walt Whitman
martes, 21 de abril de 2009
El día más bello

¿La cosa más fácil? EQUIVOCARSE
¿El obstáculo más grande? EL MIEDO
¿El mayor error? ABANDONARSE
¿La raíz de todos los males? EL EGOÍSMO
¿La distracción más bella? EL TRABAJO
¿La peor derrota? EL DESALIENTO
¿Los mejores profesores? LOS NIÑOS
¿La primera necesidad? COMUNICARSE
¿Lo que me hace más feliz? SER ÚTIL A LOS DEMÁS
¿El misterio más grande? LA MUERTE
¿El peor defecto? EL MAL HUMOR
¿La persona más peligrosa? LA MENTIROSA
¿El sentimiento más ruin? EL RENCOR
¿El regalo más bello? EL PERDÓN
¿Lo más imprescindible? LA FAMILIA
¿La ruta más rápida? EL CAMINO RECTO
¿La sensación más grata? LA PAZ INTERIOR
¿El recuerdo más feliz? LA SONRISA
¿El mejor remedio? EL OPTIMISMO
¿La mayor satisfacción? EL DEBER CUMPLIDO
¿La fuerza más poderosa? LOS PADRES
¿La cosa más bella del mundo? ¡¡EL AMOR DE DIOS!!
Fuente: "Reflexiones para el alma"
sábado, 11 de abril de 2009
"Hasta la muerte y muerte de Cruz"
Ciudad del Vaticano, 10 de abril de 2009.

"Christus factus est pro nobis oboediens usque ad mortem, mortem autem crucis": "Por nosotros Cristo fue obediente hasta la muerte. Y muerte de cruz". En el bimilenario del nacimiento del apóstol Pablo, volvemos a escuchar algunas de sus ardientes palabras sobre el misterio de la muerte de Cristo que estamos celebrando. Ninguno puede ayudarnos mejor que él para comprender su significado y su alcance.
A los ojos de Pablo la cruz asume una dimensión cósmica. Por ella Cristo ha abatido el muro de separación, ha reconciliado a los hombres con Dios y entre sí, destruyendo la enemistad (Cf. Ef. 2,14-16). De aquí la primitiva tradición desarrollará el tema de la cruz árbol cósmico cuyo brazo vertical une el cielo y la tierra, y cuyo brazo horizontal reconcilia entre sí a los diversos pueblos del mundo. Evento cósmico y al mismo tiempo personalísimo: "Me amó y se entregó a sí mismo por mí" (Ga 2,20). Cada hombre, escribe el Apóstol, es "aquel por quien murió Cristo" (Rm 14,15).
De todo ello nace el sentimiento de la cruz ya no como castigo, reproche o causa de aflicción, sino como gloria y honor del cristiano, esto es, como una jubilosa seguridad, acompañada de conmovida gratitud, en la que el hombre se eleva en la fe: "En cuanto a mí, ¡Dios me libre gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo!"(Ga 6,14).
Es sorprendente la empresa que llevó a término el Apóstol. Para nosotros actualmente es relativamente fácil ver las cosas bajo esta luz, después de que la cruz de Cristo, como decía Agustín, haya colmado la tierra y brille ahora sobre la corona de los reyes [1]. Cuando Pablo escribía, aquella todavía era sinónimo de la mayor ignominia, algo que ni siquiera se debía nombrar entre personas educadas.
El objetivo del año paulino no es tanto el de conocer mejor el pensamiento del Apóstol (esto lo hacen los estudiosos desde siempre, sin contar con que la investigación científica requiere tiempos más largos que un año); es más bien, como ha recordado en varias ocasiones el Santo Padre, el de aprender de Pablo cómo responder a los desafíos actuales de la fe.
Uno de estos desafíos, tal vez el más abierto que se haya conocido hasta la fecha, se ha traducido en un eslogan publicitario en los medios de transporte público de Londres y de otras ciudades europeas: "Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta de la vida": There's probably no God. Now stop worrying and enjoy your life.
¿Por qué "era necesario que el Cristo padeciera y entrara así en su gloria"? (Lc 24,26). A esta pregunta se da a veces una respuesta "débil" y, en cierto sentido, tranquilizadora. Cristo, revelando la verdad de Dios, provoca necesariamente la oposición de las fuerzas del mal y de las tinieblas y éstas, como había ocurrido en los profetas, llevarán a su rechazo y a su eliminación. "Era necesario que el Cristo padeciera" se entiende, por lo tanto, en el sentido de que "era inevitable que el Cristo padeciera".
Pablo brinda una respuesta "fuerte" a ese interrogante. La necesidad no es de orden natural, sino sobrenatural. En los países de antigua fe cristiana, se asocia casi siempre la idea de sufrimiento y de cruz a la de sacrificio y de expiación: el sufrimiento -se piensa- es necesario para expiar el pecado y aplacar la justicia de Dios. Es esto lo que ha provocado, en la época moderna, el rechazo de toda idea de sacrificio ofrecido por Dios y, finalmente, la idea misma de Dios.
Cristo ha dado un contenido radicalmente nuevo a la idea de sacrificio. En él "ya no es el hombre el que ejerce una influencia sobre Dios para que se aplaque. Más bien es Dios quien actúa para que el hombre desista de la propia enemistad contra él y hacia el prójimo. La salvación no empieza con la petición de reconciliación por parte del hombre, sino con la petición de Dios: ‘Dejaos reconciliar con Él'(1 Co 2,6 ss)" [3].
El hecho es que Pablo se toma en serio el pecado, no lo banaliza. El pecado es, para él, la causa principal de la infelicidad de los hombres, o sea, el rechazo de Dios, ¡no Dios! [El pecado] encierra a la criatura humana en la "mentira" y en la "injusticia" (Rm 1,18ss.; 3,23), condena al mismo cosmos material a la "vanidad" y a la "corrupción" (Rm 8,19ss.) y también es la causa última de los males sociales que afligen a la humanidad.
Se analiza sin parar la crisis económica que atraviesa el mundo y sus causas, pero ¿quién se atreve a meter el hacha en la raíz y a hablar de pecado? El Apóstol define la avaricia insaciable como una "idolatría" (Col 3,5) e indica en la desenfrenada codicia de dinero "la raíz de todos los males" (1 Tm 6,10).
Con su muerte, Cristo no sólo ha denunciado y ha vencido el pecado; ha dado también un sentido nuevo al sufrimiento, incluso aquél que no depende del pecado de nadie, como es el caso del que se ha desencadenado, esta semana, en la cercana región del Abruzo a causa del devastador terremoto.
Ha hecho [del sufrimiento] un instrumento de salvación, un camino a la resurrección y a la vida. Su sacrificio ejerce sus efectos no a través de la muerte, sino gracias a la superación de la muerte, esto es, a la resurrección. "Murió por nuestros pecados y resucitó para nuestra justificación" (Rm 4,25): los dos acontecimientos son inseparables en el pensamiento de Pablo y de la Iglesia.
Es una experiencia humana universal: en esta vida placer y dolor se suceden con la misma regularidad con la que, al elevarse una ola del mar, le sigue un hundimiento y un vacío que absorbe al náufrago hacia atrás. "Un no sé qué de amargo -escribió el poeta Lucrecio- surge de la intimidad misma de todo placer y nos angustia en medio de las delicias" [4]. El consumo de drogas, el abuso del sexo, la violencia homicida, suscitan en el momento la ebriedad del placer, pero conducen a la disolución moral y frecuentemente también física de la persona.
Cristo, con su pasión y muerte, ha dado un vuelco a la relación entre placer y dolor. Él "en lugar del gozo que se le proponía, soportó la cruz" (Hb 12,2). No se trata ya de un placer que termina en sufrimiento, sino de un sufrimiento que lleva a la vida y al gozo. No se trata sólo de una sucesión distinta de las dos cosas; es la alegría, en este modo, la que tiene la última palabra, no el sufrimiento; y una alegría que durará eternamente. "Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más, y la muerte ya no tiene dominio sobre él" (Rm 6,9). Ni lo tendrá sobre nosotros.
Esta nueva relación entre sufrimiento y placer se refleja en el modo de marcar el tiempo en la Biblia. En el cálculo humano el día empieza con la mañana y concluye con la noche; para la Biblia, comienza con la noche y termina con el día: "Y atardeció y amaneció: día primero", dice el relato de la creación (Gn 1,5). No carece de significado que Jesús muriera por la tarde y resucitara por la mañana. Sin Dios, la vida es un día que termina en la noche; con Dios, es una noche que termina en el día, y un día sin ocaso.
Así que Cristo no ha venido para aumentar el sufrimiento humano o para predicar la resignación a éste; ha venido para darle un sentido y anunciar su final y su superación. Leen ese eslogan en los autobuses de Londres y de otras ciudades también los padres con un hijo enfermo, las personas solas o que se han quedado sin trabajo, los exiliados que huyen de los horrores de la guerra, quienes han sufrido graves injusticias en la vida... Intento imaginar su reacción al leer las palabras: "Probablemente Dios no existe: ¡disfruta de la vida!". ¿Con qué?
El sufrimiento ciertamente sigue siendo un misterio para todos, especialmente el sufrimiento de los inocentes; pero sin fe en Dios, se convierte en algo inmensamente más absurdo. Se le priva hasta de la última esperanza de rescate. El ateísmo es un lujo que se pueden permitir sólo los privilegiados de la vida, los que han tenido todo, incluida la posibilidad de dedicarse a los estudios y a la investigación.
No es la única incongruencia de esa idea publicitaria. "Dios probablemente no existe": así que incluso podría existir; no se puede excluir del todo que exista. Sino, querido hermano no creyente, si Dios no existe, yo no pierdo nada; si en cambio existe, ¡tú has perdido todo! Deberíamos casi dar las gracias al promotor de esa campaña publicitaria; ha servido a la causa de Dios más que muchos de nuestros argumentos apologéticos. Ha mostrado la pobreza de sus razones y ha contribuido a sacudir muchas conciencias adormecidas.
Dios, sin embargo, tiene una medida de juicio diferente a la nuestra y si ve la buena fe, o una ignorancia inculpable, salva también a quien durante la vida se ha esforzado en combatirle. Los creyentes debemos prepararnos a sorpresas al respecto. "¡Cuántas ovejas están fuera del redil -exclama Agustín- y cuantos lobos dentro!": "Quam multae oves foris, quam multi lupi intus!" [5].
Dios es capaz de hacer de sus detractores más encarnecidos, sus apóstoles más apasionados. Pablo es la demostración de ello. ¿Qué había hecho Saulo de Tarso para merecer aquel encuentro extraordinario con Cristo? ¿Qué había creído, esperado, sufrido? A él se aplica lo que decía Agustín de toda elección divina: "Busca el mérito, busca la justicia, reflexiona y mira si encuentras otra cosa que la gracia" [6]. Es así como él explica su propia llamada: "Soy indigno del nombre de apóstol, por haber perseguido a la Iglesia de Dios. Mas, por la gracia de Dios, soy lo que soy" (1 Co 15,9-10).
La cruz de Cristo es motivo de esperanza para todos y el año paulino una ocasión de gracia también para quien no cree y está en búsqueda. Una cosa habla a su favor ante Dios: ¡el sufrimiento! Como el resto de la humanidad, también los ateos sufren en la vida, y el sufrimiento, desde que el Hijo de Dios lo cargó sobre sí, tiene un poder redentor casi sacramental. Es un canal, escribía Juan Pablo II en la "Salvifici doloris", a través del cual las energías salvíficas de la cruz de Cristo se ofrecen a la humanidad [7].
A la invitación a orar "por los que no creen en Dios" le seguirá, en unos instantes, una conmovedora oración en latín. Traducida, dice así: "Dios omnipotente y eterno, que has puesto en el corazón de los hombres una nostalgia tan profunda de ti que sólo cuando te encuentran hallan la paz: haz que, más allá de todo obstáculo, todos reconozcan los signos de tu bondad y, animados por el testimonio de nuestra vida, tengan el gozo de creer en ti, único verdadero Dios y Padre de todos los hombres. Por Cristo Nuestro Señor".
[1] San Agustín, Enarr. in Psalmos, 54, 12 (PL 36, 637).
[2] J. Dunn, La teologia dell'apostolo Paolo, Paideia, Brescia 1999, p. 227.
[3] G. Theissen - A. Merz, Il Gesù storico. Un manuale, Queriniana, Brescia 20032, p. 573.
[4] Lucrecio, De rerum natura, IV, 1129 s.
[5] San Agustín, In Ioh. Evang. 45,12.
[6] San Agustín, La predestinazione dei santi 15, 30 (PL 44, 981).
[7] Cf. Encíclica "Salvifici doloris", 23.
jueves, 12 de marzo de 2009
Entrevista a Anselm Grün

miércoles, 24 de diciembre de 2008
Navidad: "La fiesta se puede organizar, la alegría no"
Fue una de las constataciones a las que llegó en el discurso que dirigió el 22 de diciembre a los miembros de la Curia Romana en la tradicional audiencia de intercambio de felicitaciones con motivo del nacimiento del Niño Jesús
Citando a Friedrich Nietzsche, el sucesor de Pedro afirmó: "la habilidad no está en organizar una fiesta, sino en traer a personas capaces de poner alegría".
"Así como Pablo califica la alegría fruto del Espíritu Santo del mismo modo también Juan, en su Evangelio, ha unido íntimamente el Espíritu y la alegría. El Espíritu nos da la alegría. Y es la alegría".
"La alegría es el don en el que todos los demás dones están resumidos -afirmó el obispo de Roma--. Es la expresión de la felicidad, del estar en armonía consigo mismos, algo que sólo puede derivarse de estar en armonía con Dios y con su creación".
La misión de la Iglesia, explicó, "no es más que el impulso por comunicar la alegría que se nos ha dado".
"Que siempre esté viva en nosotros y, después, que se irradie en el mundo en sus tribulaciones: este es mi auspicio para finales de este año", confesó.
sábado, 20 de diciembre de 2008
Navidad: ternura y asombro
En los orígenes cristianos, para introducir la presencia de Jesús en el mundo pagano se comenzó a celebrar su nacimiento, en Belén, el día de la gran fiesta pagana del Sol. Siglos después, cuando el afán de ganancias comerciales oscureció la vida servicial y de alegre austeridad de la comunidad cristiana, el inspirado trovador de Asís –SanFrancisco- populariza la narraciones evangélicas del nacimiento de Jesús, en atrayentes pesebres que cautivaron a chicos y grandes durante siglos…
Hoy –en tiempos de “un cristianismo sin Cristo”, nos toca recuperar la Navidad
del infantilismo del pesebre, al reducir a Jesús a la imagen de un niño recién nacido; del consumismo, al reducirla a intercambios de tarjetas y regalos, viajes de turismo y mesas con exquisiteces y derroche de dinero; del familiarismo, al reducirla a la simple reunión de familiares y amigos… en una fiesta familiar…
Recuperemos la Navidad. Más allá del simpático Pesebre lleguemos, lo más posible, a la hondura de la misteriosa realidad que oculta el pesebre de Belén : Dios se hizo hombre…para entrar en nuestra historia…para hacer historia con nosotros…Con hondura de reflexión, animados por el Espíritu de Dios intuyamos la maravilla de la vida humana con Dios con nosotros, el Enmanuel…Volvamos al origen de la Navidad…Celebremos la Navidad con la gozosa ternura de María y José acunando a Jesús en la pobreza de un establo; con la incontenible alegría y grande admiración (asombro) de los Pastores y con la Fe que busca, adora y entrega personal de los Reyes Magos. En esta Navidad busquemos el encuentro personal con Jesús.
“En la “Noche Buena” volvamos a escuchar: “Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres amados por Él”.Es un canto a la vida que nos despierta y lanza a ser misioneros, testigos y portadores de vida, de la vida plena, de la vida de los hijos de Dios. Por eso, en este camino a la Navidad, quisiéramos juntos volver a descubrir nuestra responsabilidad frente a la paz y a la vida plena para todos, como frutos de ser amados por Él” (Obispos patagónicos en Mensaje de Navidad 2008)
Hoy, hay vecinos y parientes que cierran puertas a la vida: son los ricos que no comparten generando hambre –exclusión y muerte prematuras, Hoy, también, existen el Herodes que matan la vida humana con engañosas artimañas del “derecho al propio cuerpo de la mujer” que engendra la vida humana presente desde el primer instante de la concepción. Hoy, ante la locura de la búsqueda del placer en comilonas y bailes, borracheras y drogas, volvamos a la sensatez de la fiesta familiar que tras el pesebre hogareño descubre la realidad del Enmanuel, el Dios- con- nosotros.
Si no hacemos un rato de silencio y no nos ponemos las “pilas” de la Fe Cristiana, seguiremos muy lejos de lo que es la Navidad. “En esta Navidad al descubrir cuánto nos ama Dios, no podemos sino comprender que hemos sido llamados a ser signos y portadores de ese amor de Dios frente a cada vida humana. Será entonces verdaderamente una Navidad cristiana, si ese niño o niña que pasa hambre y que a veces es sometido a tantos atropellos encuentra una familia que se interesa y se preocupa por él. Será también Navidad, si ese o esa adolescente o joven heridos por la violencia, las adicciones, la explotación sexual o la marginación, encuentra una comunidad que le ofrece una alternativa de cambio. En fin será Navidad si todo hermano o hermana, cuya vida es amenazada, encuentra “un prójimo” que con signos concretos le hace descubrir el valor de su vida” (Mensaje de Obispos patagónicos)
Contemplando el Pesebre histórico de Belén- ¡¡¡la primera Navidad!!! comprenderemos que no hay Navidad sin Jesús-María y José y al mismo tiempo con la buena noticia a los pobres (Pastores) de una convocatoria a los ricos (Reyes magos) para que compartan sus bienes con los carenciados Y como en la primera Navidad pobres y ricos al encontrarse con el Salvador han de regresar a sus respectivos ambientes para anunciar la ternura del amor de Dios para con toda mujer u hombre que viene a este mundo. ( Cfr. Juan 3,16)
¡Que la Navidad 2008 proyecte sobre tu vida la felicidad de la Fe en Jesús, tu Salvador!
Miguel Esteban Hesayne- Obispo
viernes, 12 de diciembre de 2008
Navidad: Unión o disgregación familiar

lunes, 1 de diciembre de 2008
Educación con equidad o exclusión social
La exclusión, es decir, la imposibilidad de incorporarse a la sociedad, ya no pasa únicamente por la exclusión económica, vivimos también una exclusión cultural que es sumamente grave y alarmante. Admitir el desmoronamiento del sistema educativo es consentir la violencia, aceptar la pobreza y la exclusión y resignarse a la desintegración social.
Las desigualdades históricas (en términos de oportunidades de acceso, rendimiento y calidad) de la educación básica están en vías de profundizarse como resultado de las transformaciones de la economía y la crisis. La educación dejó de ser un instrumento que permita el ascenso social y se transformó en un paracaídas que ayuda a caer más lentamente. Estudiar siempre sirve; aun cuando no sirva para ascender, sirve para no caer.Leer más
jueves, 27 de noviembre de 2008
Redescubrir la familia como matriz espiritual de la existencia humana
El Huésped, con la "H" mayúscula
La familia es la matriz de todos los significados espirituales de la existencia. Allí se aprenden los contenidos y los "sabores" de conceptos y actitudes espirituales como acogida, escucha, perdón, comunión, bendición, gratitud, don, sacrificio...
Los padres no se preguntan si hace falta enseñar a los hijos a comer o a portarse correctamente. Lo mismo vale con respecto a Dios. La fe es un componente inevitable de los individuos de nuestra especie, como lo es el pensamiento. De esta dimensión nadie en realidad puede prescindir. Quien no cree en Dios cree en alguna otra cosa: en el Amor, en la Justicia, en la Libertad. Los menos evolucionados creen en sí mismos, en el poder o en el dinero. Clases de "fe" también éstas, pero de ínfimo nivel. ¿En qué cosa cree quien no cree? es la pregunta para hacerse.
Los niños y Dios
Los niños, más que cualquier otra cosa, necesitan de cuentos que les expliquen de donde viene el mundo, por qué viven y dónde está ahora el abuelo que falleció hace poco. Quieren saber la razón por la cual llegamos al mundo y cuándo, lamentablemente, debemos dejarlo. Preguntan si Dios es hombre o mujer...Los niños con sus preguntas pueden empujar a los padres más allá de la capacidad de la imaginación, y es irresponsable dejarlos expuestos a cualquier influjo, ya que se los estaría engañando. A Dios se lo debe "respirar", como si fuera alguien de la casa, acogiéndolo como al Huésped con la "H" mayúscula. Su presencia se descubre en la importancia concedida a la interioridad, en los acontecimientos memorables, en el amor mutuo, en la esperanza. Dios no es un "sentimiento religioso vago", sino una Persona presente. Nadie puede llevar a otro donde él no ha estado: los padres no pueden limitarse a "mandar" a los hijos al catecismo. La Iglesia no es una "estación de servicios". Y como el don de la vida viene de Dios a través de los padres, así la fe viene de Dios a través de los padres y la Iglesia. La frase "Mi hijo debe poder decidir más tarde por su cuenta qué religión escoger", está completamente equivocada desde el punto de vista psicológico evolutivo.
El aprendizaje
El aprendizaje religioso se realiza en tres etapas. La primera pasa a través de la observación y la imitación: los niños "escuchan" con los ojos. Un niño que no ve rezar a papá y mamá, no rezará nunca. La religiosidad es adquirida también a través de la enseñanza y el acompañamiento: es la segunda etapa. Los niños tienen el derecho de conocer y comprender la historia de Jesús, sus palabras, la reflexión y la tradición de la comunidad de los creyentes; luego, de ser "iniciados" a una vida "con Dios adentro". La tercera etapa para aprender la religiosidad, pasa a través del robustecimiento, que viene de la aprobación de los demás y de la ratificación social. Este es el papel de la comunidad parroquial. La ratificación social que viene de la oración y de la celebración comunitaria en la Iglesia o también en los grupos, en el oratorio, hace aparecer loable y digno de ser vivido lo que es transmitido por padres y catequistas.
Los ritos
Los niños tienen necesidad de una relación con Dios, no de una "ideología" acerca de Dios. Muchas veces reciben imágenes deformadas, que mueven a la neurosis con respecto a Dios, como por ejemplo el juez que condena, o el policía que castiga, etc. Los verdaderos iconos son diferentes: Creador que hizo a los hombres a su imagen, Padre que se preocupa por sus hijos, Amigo que sufre con el hombre y da significado a la muerte. Pero una fe viva tiene necesidad también de gestos y tradiciones, porque los niños quieren "ver y tocar". He aquí entonces la bendición de los niños. Los padres tienen muchas posibilidades de bendecir a su hijo: cuando sale de casa, antes de que se duerma por la noche, en ocasión del cumpleaños, del onomástico o del aniversario del bautismo. Felices los padres que tienen la costumbre de rezar junto a la cama de su niño, dejando que exprese preocupaciones, sentimientos y deseos. He aquí la lectura de la Biblia: la palabra de la Biblia se refiere al presente y no al pasado, infunde significado a la existencia. He aquí la oración en familia: enseñar a rezar es el don más grande que los padres pueden hacer a los hijos.
Fuente: Boletín Salesiano



