Mostrando las entradas con la etiqueta Testimonios. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Testimonios. Mostrar todas las entradas

miércoles, 26 de agosto de 2009

Comunicado sobre la despenalización - Sacerdotes para las villas de emergencia

Ante el fallo de la Corte Suprema de Justicia del día de hoy, quienes integramos el Equipo de Sacerdotes para las Villas expresamos a continuación nuestra humilde opinión, que ratifica plenamente aquellas reflexiones que se hicieran públicas .

1. Nosotros somos respetuosos de los fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Valoramos su autoridad. Además creemos en el valor de las instituciones para el crecimiento de nuestra Nación.

2. Por otro lado nuestra palabra sobre la despenalización no pretende ocupar el lugar que tiene la palabra de la Conferencia Episcopal Argentina sobre este tema.

3. Con espíritu de aportar al diálogo –ofreciendo el propio pensamiento y buscando integrar el pensamiento diferente- y no de confrontar, hicimos público nuestro documento: “La droga en las Villas: despenalizada de hecho”.

4. Queríamos defender a nuestros vecinos villeros -estigmatizados por tantas cosas-, afirmando que una cosa es la Villa y otra el narcotráfico. Y señalar que los primeros que sufren las consecuencias del narcotráfico son los habitantes de estos barrios humildes.

5. El Evangelio de Jesús nos invita a pararnos en las periferias geográficas y existenciales y desde allí mirar. Nos invita a entrar en comunión con los más pobres, y desde los pobres llegar a todos. Este camino desde los pobres a todos nos parece un programa más que valido a la hora de trazar políticas de Estado, a la hora de legislar y a la hora de juzgar.

6. Muchos de los niños, adolescentes y jóvenes de nuestros barrios no viven sino que sobreviven y muchas veces la oferta de la droga les llega antes que un ambiente dichoso y sano para jugar, llega antes que la escuela, o llega antes que un lugar para aprender un oficio y poder tener un trabajo digno. Se acortan así las posibilidades de darle un sentido positivo a la vida. “Hoy, fundamentalmente, en nuestra cultura la dignidad de la vida se juega en el eje inclusión-exclusión; comunión-aislamiento” (Carta pastoral de la CEA, del 20 de agosto del 2009. Nº 22)

7. No pretendemos que la responsabilidad frente a esta situación de desigualdad de oportunidades quede sólo en manos del Estado. La solidaridad es en primer lugar que todos nos sintamos responsables de todos. (Cf. CIV 38)

8. Nos preguntamos: ¿cómo decodifican los chicos de nuestros barrios la afirmación de que es legal la tenencia y el consumo personal? Nos parece que al no haber una política de educación y prevención de adicciones intensa, reiterativa y operativa se aumenta la posibilidad de inducir al consumo de sustancias que dañan el organismo. La experiencia de acompañar a jóvenes en el camino de recuperación y reinserción social nos ha permitido escuchar el testimonio de muchos que han empezado consumiendo pequeña cantidad de marihuana y de pronto se encontraron consumiendo drogas más dañinas aun como el paco. La vida se les volvió ingobernable. Por eso desde nuestro punto de vista las drogas no dan libertad sino que esclavizan. La despenalización a nuestro parecer influiría en el imaginario social instalando la idea de que las drogas no hacen tanto daño.

9. Vemos la buena intención de los que buscan no criminalizar al adicto, es una locura criminalizar la enfermedad. Pero intentemos pararnos nuevamente desde la perspectiva de las familias más vulnerables. Sin un buen sistema de salud, sin políticas fuertes de prevención, sin un sistema educativo realmente inclusivo y eficiente, el único encuentro del adicto y su familia – que pide ayuda- con el Estado es la justicia. Despenalizar en estas condiciones, es dejar abandonado al adicto, no hacerse cargo de su derecho a la salud. La dinámica misma de la adicción, lleva muchas veces a hacer cualquier cosa para satisfacer el deseo de consumo. El próximo encuentro entre el Estado y el adicto ya no será en la enfermedad, sino en el delito que a veces nace de ella.

10. Usando una imagen podríamos decir entonces que la discusión sobre la despenalización corresponde a los últimos capítulos del libro y no a los primeros. Pedimos a la Virgen de Luján, Madre del Pueblo, que cuide y proteja a sus hijos que padecen el flagelo de la droga, de fuerzas a sus familias y luz a nuestra sociedad para generar vínculos de promoción y solidaridad.

Equipo de Sacerdotes para las Villas de emergencia de la Ciudad de Buenos Aires.Buenos Aires, 25 de Agosto de 2009

Comentario Editorial

Una valiente y clara síntesis de la gran problemática que flagela a nuestros jóvenes y niños principalmente. Quienes nos declaramos cristianos, muchas veces tenemos opiniones y posturas que no condicen con lo que creemos y consideramos que despenalizar la droga, por ejemplo, es algo sin importancia porque afecta a la vida privada de las personas, sin darnos cuenta que de esta manera, con la mala calidad de la educación, la falta de prevención y sobre todo la falta de interés y preocupación por el otro, esta medida puede interpretarse como un "permiso" que se da desde el estado para el vale todo.

Así estamos luego de años en que los temporales gobernantes han desconocido las reales necesidades de la sociedad en su conjunto. Pero lo peor es que muchos ciudadanos opinan justificando medidas que atentan contra la vida y con la tibieza que justifican ciertas resoluciones están convalidando la cultura de la muerte.

Agradezco a Dios que la Iglesia todavía cuente con sacerdotes que se juegan por la vida y se ubican en la realidad. Desde este sencillo blog los acompaño en su reflexión

jueves, 12 de marzo de 2009

Entrevista a Anselm Grün

El arte del corazón amplio

Por Christian Lindner. Traducción Luís González Vaya.


Una conversación con el monje benedictino y escritor Anselm Grün sobre las disensiones en la Iglesia Católica, el diálogo con el Islam y una globalización humana.Alejado del ruido de las grandes ciudades, en medio de campos de cultivo y pueblos tranquilos, se alza majestuoso el monasterio de Münsterschwarzach.

El que este sitio sea hoy un centro de peregrinación espiritual en Franconia se debe sobre todo a una persona: el padre Anselm Grün, el humilde religioso que con su característica barba se ha convertido en una especie de estrella del pop para la Iglesia Católica en Alemania.

Sus obras esotérico-piadosas como Para encontrar el equilibrio interior y Paz del corazón son bestsellers, y se han traducido a 28 lenguas. De esta forma, el monje benedictino se cuenta entre los más importantes autores espirituales del mundo contemporáneo.

El padre Grün me recibe una fresca mañana de sábado en la puerta del monasterio y me conduce –a petición mía- a la cafetería del convento, el lugar adecuado para un brunch. Rodeado de damas en busca de tranquilidad espiritual, pronto nos parece más adecuado retirarnos: con una taza de café nos refugiamos en una tranquila habitación vecina, donde Anselm Grün comienza a relatar su vida.

Nada más acabar las pruebas de acceso a los estudios universitarios, este sesentón se decidió por una vida de ascesis monástica y entró en la comunidad de los Benedictinos de Münsterschwarzach. No sin escepticismo: “Por supuesto, al principio hubo dudas sobre si esta rígida vida en la Orden no sería demasiado estrecha para mí. ¿Y es el celibato realmente posible, o tendré que reprimir mi sexualidad?” Aunque hoy considere su elección de una vida espiritual como “el camino acertado para mí”, aún tiene momentos de remordimiento: “siento a veces como un dolor al no haberme casado ni tenido hijos”.Grün habla tranquilo y despacio, sorbiendo de vez en cuando su capuchino, mientras relata los años de estudio en Roma.

Sus estudios de Teología coincidieron con la época de los cambios sociales de finales de los años sesenta, cuando los movimientos estudiantiles protestaban en muchos Estados europeos por un mundo mejor: “También entre nosotros se notó entonces un cambio. Nos rebelamos contra las costumbres anticuadas y los rituales polvorientos.” Para lograr una Iglesia que predicase más cerca del sentir de los tiempos y que pusiese el acento en el hombre.
Mística cristiana y psicología moderna

Esta cercanía a la gente es la que impregna las obras de Anselm Grün y explica su éxito. Une la mística cristiana con la psicología moderna y la filosofía oriental. “Tengo un lenguaje simple que no prejuzga”, cita como un factor importante de su celebridad. Un lenguaje que también encuentra críticas: sobre todo en el sector conservador de la Iglesia, algunos temen que se diluyan los principios católicos mediante la apertura espiritual y las posiciones liberales de la filosofía de Anselm Grün. “Tengo un lenguaje diferente del de muchos conservadores y por eso me atacan desde algunos círculos”, señala un poco turbado

.¿Es Anselm Grün un renovador, un precursor de una pequeña revolución eclesiástica? El padre Anselm lo niega: “Me veo en general en concordancia con la tradición católica”. Sobre el papa Benedicto XVI, al que aún no ha conocido personalmente, dice palabras conciliadoras: “Bajo el nuevo papa ha tenido lugar una apertura. No creo que tenga nada contra mi teología”.

Hablamos sobre la creciente atracción que tiene la Iglesia Católica actual sobre muchos jóvenes europeos. “En este tiempo cambiante, los jóvenes buscan reposo y claridad. La juventud de hoy a menudo no está relacionada con la Iglesia y siente curiosidad. De ahí que la gran baza de la Iglesia consista en que es auténtica y ofrece orientación al mismo tiempo que una sana espiritualidad”, explica.
Búsqueda del corazón amplio

La búsqueda de una espiritualidad sana es un aspecto central de su trabajo teológico. Ve con preocupación las actuales tendencias al fanatismo religioso. “Hay formas de religiosidad que crean enfermos y fanáticos, no sólo en el Cristianismo, sino también en otras religiones.” La llave para una forma curativa, no fanática de la Fe la ha encontrado el Padre Anselm en el fundador de la Orden de los Benedictinos. “Para Benito de Nursia es un rasgo de espiritualidad sana el corazón amplio”. Tras esta formulación se oculta una búsqueda de la apertura, la tolerancia y la empatía.

A mi pregunta sobre las relaciones entre la Iglesia Católica y el Islam, Anselm Grün vacila: “Por una parte es importante mantener un diálogo adecuado con el Islam, que esté impregnado del respeto a las tradiciones del otro. Pero aún así debemos ser críticos con la intolerancia que vemos en algunos países en los que está arraigado el Islam. Lo que necesitamos es un diálogo crítico.” Al mismo tiempo, el benedictino nos aconseja no proyectar sólo imágenes negativas del Islam. En lugar de eso, “deberíamos preguntarnos qué podemos aprender”, dice refiriéndose a la abierta tradición sufí.Tampoco su Iglesia está libre de corrientes intolerantes, admite el Padre Anselm tras ser preguntado.

Hablamos sobre la posición de la Iglesia Católica respecto a la homosexualidad. “Aquí hay sombras aún, por supuesto”, subraya el teólogo reflexivo. Esto es especialmente problemático cuando la fe católica sirve para justificar políticas de discriminación respecto a los homosexuales, como sucede en algunos países de Europa del Este. “Debemos evitar ver la homosexualidad como un pecado”, dice Anselm Grün.

Durante la conversación, el Padre vuelve a menudo a su principio del “corazón amplio”. Plantea con esta metáfora la filosofía de una globalización humana: “Cuanto la globalización sólo beneficia los derechos de los más fuertes, se convierte en maldición”. Apela a la responsabilidad de la economía mundial, y propone “crear valores apreciando valores”. En seminarios regulares de Dirección de Empresas, Anselm Grün enseña a dirigirlas “con corazón amplio”, que tiene como principios la tolerancia hacia el personal y la empatía con él. “El objetivo no es juzgar, sino comprender”, reza uno de los mandamientos del benedictino.

Fuente: http://www.cafebabel.com/spa/article/21372/anselm-grun-e

jueves, 23 de octubre de 2008

Aprender a leer y escribir ¿para qué?


Nunca se termina la posibilidad de curiosear, aprender, conocer; si leímos mucho entendemos que nos falta mucho más por descubrir y no nos alcanza la vida.

Una entrevista realizada para el Suplemento Digital de la revista "La Educación en nuestras manos" al escritor Gustavo Roldán, de la cual se deduce claramente que sin lectura no hay escritura. (leer más)

viernes, 22 de junio de 2007

Testimonio: "Las vueltas de la vida"



Tuve la suerte infinita de criarme en una familia católica sin hipocresías, concurrí a una escuela primaria católica y en mi adolescencia seguí vinculado a la Iglesia.

Como creía que el matrimonio civil era sólo una formalidad me casé por la Iglesia, donde sellé mi compromiso ante Dios para toda la vida.

Hace casi un cuarto de siglo hice Cursillos (una experiencia maravillosa), participé de Encuentros Matrimoniales y luego (hace 12 años) me divorcié.

Las vueltas de la vida me cruzaron con mi actual mujer, la cual es un ser maravilloso, que desde el primer momento aceptó continuar el resto de su vida conmigo y con mis tres hijas de mi matrimonio anterior.

Repito, conmigo y con mis tres hijas de mi matrimonio anterior.

Desde ese momento hemos dejado de comulgar, pero al haber descubierto la comunión espiritual, hemos encontrado un consuelo a nuestro dolor.

Bendecimos la mesa, rezamos juntos, vamos a misa todos los domingos con nuestra hija pequeña, otro regalo de Dios y hemos participado en numerosos grupos de segunda unión.

Las experiencias vividas estuvieron bastante lejos de satisfacer nuestras expectativas, ya que en uno se pretendía asimilar a estas uniones con matrimonios sacramentales (en un intento quizás, de esconder el problema de los divorciados católicos y su vinculación efectiva con la Iglesia) y en otro porque de modo incomprensible se instaba a interpretaciones de un modo “sui generis”, donde el sometimiento al fuero externo se cambiaba por un peculiar análisis de conciencia, que hasta permitía acceder al Sacramento.

Ni lo uno ni lo otro, ni asimilados ni trasgresores, esa fue nuestra búsqueda.

Ese derrotero nos llevó a conocer gente muy interesante, muy comprometida y en una casa del barrio de Liniers, expusimos nuestro proyecto, el cual cumpliendo todo lo que la Iglesia dispone, pretendía crear un espacio aggiornado y misericordioso, capaz de contener de un modo pastoral a los divorciados vueltos a casar.

Nuestro cambio de residencia (ahora vivimos en el exterior) nos impidió concretar algo que habíamos iniciado y que nos satisfacía a nosotros y a los que se acercaron a compartir vida, de un modo realmente contenedor, sin esconder nuestra condición, ni comulgando a escondidas.

Esa experiencia, gratificante y enriquecedora, tuvo varias realizaciones, como por ejemplo contactar con gente de varios países, con quienes compartimos vivencias vía mail, en un marco de respeto y sin consejos inmediatistas.

Nuestro viaje a El Vaticano (2006) nos sirvió para reforzar los lazos con la Iglesia, el tener a Benedicto XVI a escasos dos metros de distancia en la Plaza de San Pedro nos conmovió y el rezar en la prisión donde estuvieron Pedro y Pablo en Roma, nos renovó el compromiso para con la Iglesia, para con los que dieron hasta la vida en el pasado y para los que en el presente rigen los destinos de la institución, aunque no se hayan establecido cambios y flexibilizaciones que nos permitan volver a comulgar, ya que en definitiva ese no es el mayor problema que afronta la jerarquía, ni mucho menos..

Cuestiones jurisdiccionales y de algunos otros tipos nos impiden iniciar los trámites ante los Tribunales Eclesiásticos, cosa que descartamos en el futuro poder efectuar, mientras tanto seguimos participando en todo lo que podemos, nuestra comunión espiritual nos reconforta y la esperanza de poder vincularnos con un grupo que entendiendo la Exhortación Apostólica Familiaris Consortio en su exacta dimensión, (sin interpretaciones) nos contenga, continuamos nuestro camino, por el que le damos gracias a Dios.

E.F. desde España
naon825@hotmail.com