viernes, 21 de agosto de 2015

21 de Agosto de 2015 "Día del Catequista". Un Catequista testimonia la fe con su vida.


 Por María Inés Maceratesi

Hoy, 21 de agosto de 2015 día de San Pio X, se celebra el "Día del Catequista" y me mueve a pensar que es un momento para redescubrir este llamado a la misión de encarnar el Evangelio en nuestra propia vida y transmitirlo a toda la gente con nuestras palabras pero sobre todo con nuestros actos, con nuestras acciones y también con nuestras omisiones. Ser catequista no equivale a uniformarse y salir al mundo a repetir todos lo mismo, a hacer todos lo mismo; tampoco equivale a transmitirle a todos lo mismo de igual forma sino equivale a respetar los tiempos de cada uno y tratar de acompañar su crecimiento paulatino en la vida de fe.

No se trata tampoco de dogmatizar ni de adoctrinar , ni de colocarse enfrente sino al lado de...para tratar de alimentarnos mutuamente espiritualmente, tratando de escuchar qué quiere decirnos Dios en cada momento de nuestra vida.

Dios no se nos manifiesta sino a través de signos que pueden descubrirse en el diario vivir; qué nos dice con la proliferación de la violencia por ejemplo, o con el aumento del consumo de drogas, o con el calentamiento global, o con tantas situaciones humanas actuales, muchas de las cuales han crecido y se han multiplicado por falta o por escaso conocimiento de la fe que decimos tener pero que en la realidad, parecería que no tenemos, porque hacemos todo lo contrario de lo que Dios nos pide y nos enseña y para lo cual nos llama a ser sus colaboradores.

Hay momentos en que me encuentro con personas que me preguntan si Jesús es Dios, si Dios es el Padre, a quién tienen que rezarle si a Dios, a Jesús, a la Virgen, a los santos, etc. y en realidad es tan simple y a la vez tan compleja la respuesta, que no tengo una sola, tengo que ver qué tiene el otro para poder pergeñar una aproximación a una respuesta coherente que en principio se reduce a una sola palabra: JESUCRISTO. Jesucristo es la respuesta y la pregunta, Jesucristo es el mediador entre Dios y nosotros pero es mucho más, es nuestro SALVADOR, es el que nos muestra el camino, la verdad y la vida y nos dice que toda la fe y todo el Evangelio se reduce en una frase: "Ámense los unos a los otros como Yo los he amado"(Jn 15, 9-17)

A esta altura de esta breve meditación sobre el Día del Catequista, los que la lean se habrán dado cuenta que un catequista tiene por respuesta únicamente su experiencia de haber tenido un encuentro personal con ese Jesús que nos enseña el amor  y que, de acuerdo a éso, toda la vida cambia radicalmente porque nos compromete y nos interpela la realidad en la que estamos viviendo. Hoy por ejemplo en Argentina, estamos transitando un clima social y político muy complicado porque son tantas las voces que se refieren a un mismo tema, que hace difícil discernir dónde está la verdad y dónde la mentira. Necesitaremos ejercitar el discernimiento para optar por Cristo en medio del caos y pedir para eso la ayuda al Espíritu Santo que es quien nos asiste en medio de nuestras preocupaciones y en nuestras dudas.

Hace años ni pensaba en se catequista, no estaba en mi plan de vida pero, Dios nos llama y no podemos negar nuestra respuesta. No quería, pero fue y es lo mejor que me pudo pasar en la vida. Gracias Señor por tu llamado porque gracias a vos encontré mi vocación.

Comparto las Bienaventuranzas del Catequista, para que podamos renovar y recordar el sentido de nuestra misión. ¡Feliz Día del Catequista!

Del Evangelio Lucas 6, 17-23: FELICES LOS CATEQUISTAS POBRES. Felices, si ponen sus recursos al servicio de la gente. Felices, los que se dan cuenta de sus propias limitaciones y viven esa pobreza como un desafío para crecer.

FELICES LOS CATEQUISTAS PACIENTES. Felices, los que confían plenamente en la acción de Dios, y no se impacientan cuando no ven resultados inmediatos de su tarea. Felices los catequistas pacientes porque verán frutos que pocos pueden apreciar. Felices, porque la paciencia es un camino que tiene su fuerza en la esperanza. Paciencia es osadía de hacer las cosas con calma, serenidad y con seguridad.

FELICES LOS CATEQUISTAS QUE LLORAN. Felices, los que lloran ante la propia debilidad, antes las incomprensiones, ante la mediocridad. A pesar de todos, luchan por la justicia, por la verdad, por la paz y por la solidaridad… Felices los catequistas que lloran, porque aun en el llanto, hoy es posible el amor, hoy es posible la justicia y la paz. Felices porque serán consolados.

FELICES LOS CATEQUISTAS QUE TIENEN HAMBRE Y SED DE JUSTICIA. Felices, los que no callan frente a los atropellos. Felices, los que con su vida, ayudan a que se instaure la justicia de Dios. Felices, porque compartirán el pan de la solidaridad.

FELICES LOS CATEQUISTAS MISERICORDIOSOS. Los que saben perdonar y los que saben pedir perdón. Los que no guardan rencor y viven con alegría el don del perdón. Felices los que renuncian al orgullo y a la soberbia.

FELICES LOS CATEQUISTAS LIMPIOS DE CORAZÓN. Aquellos que no andan con dobleces ni falsedades. Felices, porque todos descubrirán en su testimonio, el verdadero rostro de Jesús.

FELICES LOS CATEQUISTAS QUE TRABAJAN POR LA PAZ. Que buscan la promoción humana, el diálogo y la creatividad. Felices, porque quien encuentra la verdadera paz, se encuentra con Dios y ésa, es la MISIÓN del catequista: acompañar al catequizando en su camino de descubrimiento del Padre.

FELICES LOS CATEQUISTAS PERSEGUIDOS POR CAUSA DEL BIEN. Los que ponen todo en manos de Dios, los que rezan, los que comprenden, escuchan, y se juegan hasta la propia vida por vivir los valores del Evangelio. Felices cuando quedan mal a los ojos de los materialistas, de los aprovechadores, de los egoístas… cuando los critiquen por aplicar los criterios cristianos, por ir contra corrientes…

ALÉGRENSE Y MUESTRENSE CONTENTOS, porque no estamos solos y no somos pocos los que buscamos la felicidad por este camino. JESÚS ESTÁ CON NOSOTROS.

No hay comentarios.: