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jueves, 3 de octubre de 2013

Misión de la mujer en la Iglesia como animadora de espiritualidad

Autor: Juan Carlos Meinvielle

El mundo de la espiritualidad y la mujer:

Ya hace mucho tiempo, el escritor francés André Malraux, decía que el siglo XXI sería el siglo de la mística y Karl Ranher decía que el cristiano del siglo XXI, sería un místico o no sería cristiano, porque el mundo tendría hoy tantas ocasiones de vivir como ateo, que sólo un místico puede superarlas. Pero ¿Qué es ser místico? No son visiones, ni estados crepusculares, ni falsos misticismos de meditaciones o estados de trance que nos aparten de la realidad y sean una evasión de los verdaderos problemas. Sobre todo de la familia. La espiritualidad verdadera es vivir una profunda experiencia de Dios. El cristiano espiritual, es el que cultiva el diálogo con Dios y con los hombres, y sus problemas y se compromete con su testimonio. ¿Y cómo podemos vivir el diálogo cristiano en familia y la espiritualidad familiar?

No hay duda, que la espiritualidad es una tarea que se adapta bien al espíritu femenino. Sin entrar en el tema de las comparaciones entre mujeres y hombres, ni decir quién es más o quien es menos, hay que admitir que por su sensibilidad y percepción propia de la realidad, la mujer está muy bien dotada para esta misión. Su ubicación en lo cotidiano, en el mundo y la historia, en lo corpóreo y al mismo tiempo en la interioridad, en lo afectivo, en el arte, en la creatividad y la inteligencia emocional, la dotan de grandes cualidades para vivir y testimoniar la vida espiritual. Por ejemplo, una teóloga de la UCA, que comenta la obra del famoso Von Balthasar, dice que “el ser de lo femenino ocupa un lugar eminente en la configuración del diálogo interdisciplinario entre teología y vida”.

Carismas de estilo laical:

Por otra parte, es muy interesante darse cuenta de que este ámbito, no atañe exclusivamente al ministerio ordenado, sino que puede ser un “estilo laical” plenamente eclesial y femenino. Los pastores, no son los únicos que pueden hablar de todos los temas en la iglesia. A ellos les compete gobernar y discernir y vigilar los carismas particulares, pero hoy una verdadera teología de los carismas como enseña San Pablo, que en la medida que se profundice, va a ser de gran provecho para el desarrollo de la vida eclesial y seguramente nos revelará aspectos muy importantes de la misión y el papel de la mujer como animadora de espiritualidad en las comunidades eclesiales. Hoy la voz de la mujer debe oírse cada vez con más fuerza en la Iglesia. Es cierto que hoy, ya hay mujeres teólogas, que son formadoras de pensamiento cristiano. Hay catequistas, o trasmisoras de fe. La mujer es madre, trasmisora de vida y humanismo. Es maestra o formadora de cultura y de valores. Pero seguramente, sin ser profetas, podemos decir que cada vez más, será animadora de espiritualidad, no sólo para las mujeres sino para toda la Iglesia.

Misión de la mujer en la espiritualidad, mirada historia:

Si miramos la historia, nos encontramos enseguida con una mujer, María, que recibió el primer anuncio del Emmanuel, el Dios con nosotros y lo hizo carne en sí misma. Así entró ella en la historia de la salvación. Encontramos después a otra mujer, María Magdalena, que fue la primera enviada a anunciar a Jesús resucitado a toda la Iglesia, incluidos los Apóstoles. Más aun, recordemos entre otras a Santa Catalina de Siena, cuyos pasos fueron seguidos por Papas y Cardenales. Teresa de Ávila, dirigió una reforma impresionante en la Iglesia. Teresita abrió caminos de espiritualidad para todos. En la edad media y durante la conquista española de América, mientras los misioneros y las universidades expandían la evangelización en Europa y el nuevo mundo, las mujeres madres, plasmaban el humanismo cristiano en la familia y la inculturación de la fe en la España mora y judía, y en los pueblos originarios de Latinoamérica.

Nuevos movimientos de espiritualidad:

Si miramos la sociedad de hoy vemos muchas mujeres que participan en los nuevos movimientos de espiritualidad. Por cierto estos movimientos tienen cosas valiosas y otras que deben ser evangelizadas y discernidas. Recordamos las palabras del Papa cuando era prefecto de la Doctrina de la fe, sobre “los métodos orientales en la oración cristiana”. También hay aspectos de la nueva era, que son incompatibles con nuestra fe. Es importante estudiar cual el atractivo que ejerce esta espiritualidad y las causas del rechazo a la Iglesia y lo institucional. Hay mujeres cristianas que son instructoras de yoga o de zen y hay quienes dirigen grupos de oración cristiana con estos métodos. Son experiencias que pueden ser apreciadas y valoradas después de discernirlas convenientemente, no tienen por qué ser esfuerzos aislados y pueden ser integradas a la Comunidad. Aquí se puede descubrir el papel de la mujer laica, instaurando un diálogo de confianza y aprecio dentro de la comunidad.

Afinidad de la mujer con ciertos aspectos de la espiritualidad actual

La interioridad es una de las mayores búsquedas de los movimientos espiritualistas contemporáneos. Se utilizan para lograr la paz y armonía interior, la respiración, la concentración, la relajación y el silencio. Se busca lograr un nuevo concepto de salud y de armonía ecológica. Sin menospreciar esas prácticas, como ya dijimos, la espiritualidad cristiana no puede dejar de ser interior y espiritualidad, pero también religiosa y comunitaria. La espiritualidad actual es fuertemente individualista y evita lo religioso, lo trascendente y la tradición y magisterio eclesial.

Rasgos de una espiritualidad cristiana actual:

Tiene que ser una espiritualidad del corazón, que integre en la unidad de la persona, el cuerpo y el alma y el espíritu. Que cuide las emociones y busque liberarse de sentimientos de culpabilidad, de obsesiones y escrúpulos, de miedos y, sobre todo el miedo a Dios, al juicio y lo trascedente. La espiritualidad cristiana da verdadera importancia a la libertad de la persona como sujeto moral, a la formación de la conciencia y del juicio y la toma de decisiones morales, no tiene una concepción deformada del pecado y la conversión. Entiende lo que es la reconciliación y el perdón. Se funda plenamente en el amor a Dios y al prójimo, sin legalismos y moralismos rígidos e intransigentes y discriminatorios. Busca la justicia social y la reciprocidad de las conciencias, preocupándose por el bien del prójimo y la paz y la no-violencia en todo aspecto, social, doméstica, familiar, juvenil y política y la sanación del perdón de las ofensas y heridas de la vida. Una espiritualidad cristiana actual auténtica, deberá ser la espiritualidad de la acción y de la vida cotidiana. Juntamente con ella corre el tema de la liturgia de la vida diaria. El culto de la vida cotidiana y el sacerdocio bautismal del laico. Los actos del culto son el sacrificio y la ofrenda. Ofrecer todo lo que hago en mi vida cotidiana, y hacerlo lo mejor que pueda para gloria de Dios, es el acto de culto de mi Misa personal. La adoración de Dios en mi vida diaria es la ofrenda y el sacrificio de vida, de mi cuerpo de mi trabajo y sufrimientos, junto con el Sacrificio de Jesús.

Papel de la mujer en la espiritualidad familiar y de la vida cotidiana

Dios es familia, decía siempre Juan Pablo II. La familia es también una IGLESIA doméstica, es decir, un misterio de COMUNIÓN. Los SACRAMENTOS de la iglesia doméstica, son el Bautismo que vivimos como vida de Alianza y amistad con Dios por medio del Espíritu Santo. La Comunión de los miembros de la familia, alimentada por la Eucaristía. Y el misterio del sacramento del Matrimonio cristiano, es la comunión de vida y amor de dos que se entregan y reciben mutuamente, sus cuerpos y almas, se cuidan en la salud y la enfermedad, y se perdonan y reconcilian siempre. El calendario de la espiritualidad familiar, abarca los aniversarios, cumpleaños y fiestas de familia, para recordar el paso de Dios por su historia de todos los días. Los duelos, las enfermedades y los sufrimientos son la Semana Santa y la Pascua de la familia. También los padres viven la liturgia doméstica del hogar y la trasmiten a los chicos, cuando junto al beso de las buenas noches, los bendicen trazando la señal de la cruz en su frente. Cuando los lleven a realizar la visita a la iglesia del barrio, para que ésta se vuelva familiar para el chico. Y como los niños a esa edad comienzan a imitar lo que ven hacer a los otros, les enseñan a rezar ante las imágenes o el altar doméstico y hacer un ratito de silencio. Siempre obviamente gestos sencillos, breves. Cuando el niño empieza el jardín de infantes y aparecen los amiguitos, les hablan de Jesús como amigo, y les van enseñando las oraciones a la Viren y los santos.

Mujer, imagen femenina de Dios

Dios ¿es padre?, ¿o es madre? ¿Es varón o mujer? ¿Dios … o diosa? Las dos cosas tienen algo de verdad, pero no son verdad del todo. En realidad en Dios no hay sexo, no es varón ni mujer, pero es el Creador de todos los hombres y mujeres por igual. “Creó al hombre”; “Los hizo, varón y mujer. Y repartió sus dones por igual entre ellos, pero a cada uno le dio algo especial y característico, para que en la comunión de ambos pudieran enriquecer al otro y así viviendo en comunión, el hombre y la mujer re-crean la imagen de Dios Comunión Trinitaria y Amor de Personas. En realidad, la Biblia, está llena de imágenes femeninas y maternales de Dios. También el Nuevo Testamento. Y también de imágenes matrimoniales y nupciales y por supuesto, la Alianza.

Nos cuenta la Biblia que Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza. Y el Beato Juan Pablo, añade en su encíclica sobre la familia, que también la familia por ser una comunidad de personas es imagen de Dios, Comunidad de Tres Personas. No sólo eso, sino que también cada miembro de la familia reproduce personalmente, tomado dentro del conjunto familiar, alguno de los rasgos característicos de Dios: la mujer reproduce la ternura del amor de Dios; el hombre, la paternidad y fuerza; los ancianos la sabiduría de Dios; los jóvenes, su creatividad y energía, los niños aquella inocencia sin la cual no podemos entrar en su Reino.

Por supuesto, al decir que la mujer tiene la misión de trasmitir ternura, no significa que la mujer debe ser un ser débil y sometido. Todo lo contrario. La ternura, según San Francisco de Sales es la perfección de la caridad y del amor, que es el primer mandamiento. Ternura, es sinónimo de la “compasión” que experimenta Dios por los hombres, especialmente por los débiles y pecadores, como lo muestra la parábola del buen samaritano. “Con-pasión”, significa sufrir con el otro. Dios es compasivo porque asume el dolor del pobre, del pueblo crucificado y lo redime, no con discursos y enseñanzas teóricas, sino compartiendo su dolor. Ese es el amor de una madre, y en general de la mujer que está llamada a aportar a la sociedad, este rasgo que Dios puso en su naturaleza y que es característico de Él. Una mujer que no se entiende a sí misma un poco como madre, más allá de la maternidad puramente biológica, no entiende su misión de mujer.

Deformaciones de género

Es cierto que por desgracia, durante mucho tiempo se tergiversó la figura de la mujer, desfigurando su imagen mediante una caricatura de ser obediente y sumiso. Muchas veces la cultura de la época pasada, redujo el rol de la madre solamente los quehaceres domésticos y a su papel en el hogar. No hablo de este tipo de rol materno antiguo, sino de la mujer que siempre en todas sus funciones, domésticas, sociales, eclesiales o políticas y culturales, sabe dar ese toque de madre, que sólo ella puede dar, al poder dar vida, hacer crecer, cuidar y dar fe a sus semejantes como lo hace Dios con sus hijos.

¿Igualismo o complementación?

“Cuando el machismo y el feminismo se encuentran, nace el igualismo”, dice una propaganda de cerveza. Como si dijéramos que cuando nos encontramos para tomar una Quilmes, ya no hay diferencias de sexos. El “igualismo”, puede funcionar bien, si se trata de los derechos humanos de las personas. Todos somos iguales, hombres y mujeres y tenemos los mismos derechos. Pero también es cierto, que los sexos tienen características propias de cada uno, que los hacen diferentes, aunque iguales en valor y dignidad. Esas diferencias, justamente son para enriquecer al otro, en el encuentro de los sexos y en el amor. No hablamos solamente del encuentro sexual de tipo genital, sino en el encuentro de personas diferentes, donde cada una mirando a la otra pude decir “yo tengo lo que a vos te hace falta” y “vos tenés lo que yo necesito”. Y así, en primer lugar la amistad entre hombres y mujeres y luego en particular el matrimonio, es un camino de perfeccionamiento y crecimiento en conjunto donde los dos se complementan como personas.

El futuro de la mujer en la Iglesia

Si bien la Iglesia de Cristo seguirá siendo siempre la misma, no sabemos cómo será la Iglesia del futuro, humanamente hablando y desde el punto de vista pastoral e intencional. No sabemos si algún día la mujer llegará a ser sacerdote, o si se admitirán sacerdotes casados. Pero en realidad tampoco importa demasiado. Lo importante es afirmar la importancia del papel de la mujer en la iglesia del futuro, como maestra de espiritualidad cristiana.

En Europa la idea de pueblo cristiano va perdiendo fuerza frente al pluralismo y a otras religiones. El pueblo ya no es la Iglesia, como era en otra época. Tal vez vayan creciendo los movimientos eclesiales y las pequeñas comunidades más fuertes y comprometidas. También entre nosotros se podrá ir dado ese proceso, pero en Latinoamérica donde todavía es fuerte la religiosidad popular, se hace necesaria una nueva evangelización de la cultura. No hablamos sólo de catequesis parroquial. Acá es donde el papel de la mujer puede aparecer con mucha fuerza como trasmisora de fe y maestra de espiritualidad en la comunidad eclesial del futuro tanto en Europa como en Latinoamérica.

Preguntas, para un debate:

1. ¿Qué es lo más importante que puede hacer la mujer para comprometerse en un trabajo de espiritualidad

2. ¿Tiene hoy la mujer en la Iglesia un papel importante, en nombre propio, no sólo como colaboradora o secretaria? ¿Puede llegar a tenerlo?

3. ¿Qué características tiene la mujer, con las que puede enriquecer a los demás y a la Iglesia?

miércoles, 26 de agosto de 2009

Comunicado sobre la despenalización - Sacerdotes para las villas de emergencia

Ante el fallo de la Corte Suprema de Justicia del día de hoy, quienes integramos el Equipo de Sacerdotes para las Villas expresamos a continuación nuestra humilde opinión, que ratifica plenamente aquellas reflexiones que se hicieran públicas .

1. Nosotros somos respetuosos de los fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Valoramos su autoridad. Además creemos en el valor de las instituciones para el crecimiento de nuestra Nación.

2. Por otro lado nuestra palabra sobre la despenalización no pretende ocupar el lugar que tiene la palabra de la Conferencia Episcopal Argentina sobre este tema.

3. Con espíritu de aportar al diálogo –ofreciendo el propio pensamiento y buscando integrar el pensamiento diferente- y no de confrontar, hicimos público nuestro documento: “La droga en las Villas: despenalizada de hecho”.

4. Queríamos defender a nuestros vecinos villeros -estigmatizados por tantas cosas-, afirmando que una cosa es la Villa y otra el narcotráfico. Y señalar que los primeros que sufren las consecuencias del narcotráfico son los habitantes de estos barrios humildes.

5. El Evangelio de Jesús nos invita a pararnos en las periferias geográficas y existenciales y desde allí mirar. Nos invita a entrar en comunión con los más pobres, y desde los pobres llegar a todos. Este camino desde los pobres a todos nos parece un programa más que valido a la hora de trazar políticas de Estado, a la hora de legislar y a la hora de juzgar.

6. Muchos de los niños, adolescentes y jóvenes de nuestros barrios no viven sino que sobreviven y muchas veces la oferta de la droga les llega antes que un ambiente dichoso y sano para jugar, llega antes que la escuela, o llega antes que un lugar para aprender un oficio y poder tener un trabajo digno. Se acortan así las posibilidades de darle un sentido positivo a la vida. “Hoy, fundamentalmente, en nuestra cultura la dignidad de la vida se juega en el eje inclusión-exclusión; comunión-aislamiento” (Carta pastoral de la CEA, del 20 de agosto del 2009. Nº 22)

7. No pretendemos que la responsabilidad frente a esta situación de desigualdad de oportunidades quede sólo en manos del Estado. La solidaridad es en primer lugar que todos nos sintamos responsables de todos. (Cf. CIV 38)

8. Nos preguntamos: ¿cómo decodifican los chicos de nuestros barrios la afirmación de que es legal la tenencia y el consumo personal? Nos parece que al no haber una política de educación y prevención de adicciones intensa, reiterativa y operativa se aumenta la posibilidad de inducir al consumo de sustancias que dañan el organismo. La experiencia de acompañar a jóvenes en el camino de recuperación y reinserción social nos ha permitido escuchar el testimonio de muchos que han empezado consumiendo pequeña cantidad de marihuana y de pronto se encontraron consumiendo drogas más dañinas aun como el paco. La vida se les volvió ingobernable. Por eso desde nuestro punto de vista las drogas no dan libertad sino que esclavizan. La despenalización a nuestro parecer influiría en el imaginario social instalando la idea de que las drogas no hacen tanto daño.

9. Vemos la buena intención de los que buscan no criminalizar al adicto, es una locura criminalizar la enfermedad. Pero intentemos pararnos nuevamente desde la perspectiva de las familias más vulnerables. Sin un buen sistema de salud, sin políticas fuertes de prevención, sin un sistema educativo realmente inclusivo y eficiente, el único encuentro del adicto y su familia – que pide ayuda- con el Estado es la justicia. Despenalizar en estas condiciones, es dejar abandonado al adicto, no hacerse cargo de su derecho a la salud. La dinámica misma de la adicción, lleva muchas veces a hacer cualquier cosa para satisfacer el deseo de consumo. El próximo encuentro entre el Estado y el adicto ya no será en la enfermedad, sino en el delito que a veces nace de ella.

10. Usando una imagen podríamos decir entonces que la discusión sobre la despenalización corresponde a los últimos capítulos del libro y no a los primeros. Pedimos a la Virgen de Luján, Madre del Pueblo, que cuide y proteja a sus hijos que padecen el flagelo de la droga, de fuerzas a sus familias y luz a nuestra sociedad para generar vínculos de promoción y solidaridad.

Equipo de Sacerdotes para las Villas de emergencia de la Ciudad de Buenos Aires.Buenos Aires, 25 de Agosto de 2009

Comentario Editorial

Una valiente y clara síntesis de la gran problemática que flagela a nuestros jóvenes y niños principalmente. Quienes nos declaramos cristianos, muchas veces tenemos opiniones y posturas que no condicen con lo que creemos y consideramos que despenalizar la droga, por ejemplo, es algo sin importancia porque afecta a la vida privada de las personas, sin darnos cuenta que de esta manera, con la mala calidad de la educación, la falta de prevención y sobre todo la falta de interés y preocupación por el otro, esta medida puede interpretarse como un "permiso" que se da desde el estado para el vale todo.

Así estamos luego de años en que los temporales gobernantes han desconocido las reales necesidades de la sociedad en su conjunto. Pero lo peor es que muchos ciudadanos opinan justificando medidas que atentan contra la vida y con la tibieza que justifican ciertas resoluciones están convalidando la cultura de la muerte.

Agradezco a Dios que la Iglesia todavía cuente con sacerdotes que se juegan por la vida y se ubican en la realidad. Desde este sencillo blog los acompaño en su reflexión

martes, 12 de mayo de 2009

Matrimonios en crisis, una epidemia


El psiquiatra español Enrique Rojas dijo que la relación conyugal es hoy un deporte de alto riesgo


Muchos sufren el síndrome del pánico al compromiso", dijo Rojas "¿Quién iba a pensar hace 30 años que la vida conyugal iba a ser tan difícil?"

Entre tantos stands, novedades, ficciones y un mundo de gente, la pregunta del psiquiatra y escritor español Enrique Rojas mostró que la Feria del Libro mantiene rincones para la reflexión.

Y la respuesta del propio autor no se hizo esperar: "El matrimonio es un deporte de alto riesgo. Casi la mitad de las parejas están rotas. Las rupturas conyugales son hoy la primera epidemia en el mundo."

El autor de El hombre light , que hace 16 años describió en forma descarnada los efectos de una vida sin valores, llegó a Buenos Aires para presentar su libro "Amigos. Adiós a la soledad" (Planeta) y mantuvo un diálogo con el público en la sala María Esther de Miguel.

"Muchos hombres y mujeres sufren el síndrome del pánico al compromiso. Para evitar las rupturas, muchas parejas ni siquiera se casan, y cuando la relación se quiebra es como si no hubiera pasado nada", advirtió Rojas, que lleva trabajando varias décadas sobre asuntos clínicos y psicológicos.

En diálogo con LA NACION, anticipó que su libro "Amigos. Adiós a la soledad" , en el que revaloriza la amistad, constituye el fin de un ciclo, en el que investigó y publicó sobre el amor, el desamor, la sexualidad, la personalidad, la ansiedad y la depresión, entre otros temas.

"La amistad es un sentimiento que puede ser representado como una pirámide. Muchos se sitúan en la base y son muy pocas las amistades íntimas, sólidas, que llegan a la cúspide", describió el autor.

Rojas advirtió que hoy es más difícil tener amistades profundas porque "siempre es un riesgo dejar que el otro pase a nuestra ciudadela interior y conozca nuestra vida y milagro, lo bueno y lo malo".

Explicó que "tanto la amistad como el amor se nutren de confidencias y se deshacen con indiscreciones" y que los lazos se construyen con tiempo y dedicación.

"Es conveniente verse con frecuencia, cultivar la relación y estar en las cosas tristes y alegres del amigo", aconsejó el autor de El amor inteligente , aunque admitió que ello es hoy más difícil en las grandes ciudades.

Consultado por los efectos del avance vertiginoso de las comunicaciones, que pueden acercar a personas remotas pero que no siempre llevan a relaciones profundas, Rojas advirtió que "Internet, Facebook, los twitter y el chat facilitan las comunicaciones sin la presencia física, lo que le da a la relación un tono misterioso y singular, ya que uno puede mostrar un perfil que puede o no coincidir con la realidad".
Amor y amistad

El psiquiatra español habló sobre los rasgos cercanos del amor y la amistad, al señalar directamente que "la amistad es amor sin sexualidad".

Y distinguió con delicada precisión la diferencia entre el sexo sin amor, producto de una relación individual y anónima, y el amor con sexualidad, que es íntegro y comprometido. "En el primer caso se utiliza el cuerpo del otro como objeto, es una relación cuerpo a cuerpo. En el segundo ejemplo, la relación no sólo es física, ya que hay un ensamble psicológico, espiritual y biográfico. La relación no es cuerpo a cuerpo, sino persona a persona."

Afirmó que es posible fomentar lazos de amistad en la familia, incluso entre padres e hijos, aunque dijo que en muchos hogares "se ha pasado del patriarcado al filiarcado: los que mandan son los hijos". Pese a ello, no abandonó el optimismo. Y, frente a la sucesión de rupturas, reveló que "muchas crisis de pareja se resuelven porque los hijos sanos dicen lo que tienen que decir".
Fuente: Mariano de Vedia LA NACION

martes, 14 de abril de 2009

Cómo explicarles el divorcio a los hijos


¿Por qué se van a separar? Es la pregunta que muchos niños les hacen a sus padres en el momento crucial de la separación y la respuesta que reciben incidirá directamente en su desarrollo psico-evolutivo. Pero, no hay una sola respuesta; a medida que el niño va creciendo y aumentando su capacidad de comprensión hará nuevas preguntas que requerirán nuevas respuestas. En las últimas décadas el número de separaciones y divorcios aumentó de modo considerable, alcanzando entre el 40 y 50 % de las primeras uniones en la mayoría de los países de occidente. La inmensa mayoría de estas personas, son progenitores.

Marcelo de nueve años, cuyos padres se estaban separando, concurrió junto con ellos a una entrevista terapéutica. Los padres en un intento por ayudarlo, le explicaban con cuánto amor había sido concebido. El niño sin comprender preguntó: - ¿Cómo puede ser que una pareja que se amó tanto cómo para tener un hijo, se separe? Marcelo con esa lógica propia de los niños pensaba: “si ellos se dejaron de amar, ¿también me dejarán de amar a mí?”.

Para disipar sus temores hubo que explicarle que había muchas clases de amor y que el amor en la pareja, a veces, se termina a diferencia del amor hacia los hijos que es para siempre. Cuando los padres se separan, el mayor temor de los niños es lo dejen de querer, tal como se dejaron de querer entre ellos. Entonces, para disminuir el impacto de la separación se los debe tranquilizar en este sentido, asegurándoles que seguirán siendo amados y cuidados por ambos. La diferencia será que en adelante, papá y mamá no vivirán más juntos.

La separación debiera ser un acto de mucha responsabilidad cuando hay niños involucrados. Es importante que ambos padres, les comuniquen la decisión, antes de que uno de ellos abandone el hogar y al hacerlo, tomen en cuenta la edad de los hijos, su capacidad de comprensión y no entren en detalles que los hieran. Las explicaciones deben ser claras, simples y bajo ninguna circunstancia cargar con la culpa a un progenitor o usar términos que lo denigren, a fin de que los hijos puedan conservar el vínculo que los une a ambos: el divorcio es sólo para los cónyuges. Los niños necesitan mantener un vínculo positivo con sus padres, para alcanzar un desarrollo emocional saludable.

Cuando los padres les anuncian su separación, debe quedarles claro a los hijos que aunque dolorosa y difícil, mantenerse unidos sería aún más doloroso y difícil para todos. Los chicos deben saber que antes de tomar esta decisión, lo más probable es que sus padres hayan intentado evitarla durante mucho tiempo sin encontrar la forma de resolver sus problemas y el divorcio es la opción que beneficiará a todos.

Es normal que los hijos deseen que sus padres vuelvan a vivir juntos, pero cuando se les habla claramente a los niños, se les está dando la oportunidad de encontrar nuevas maneras de seguir adelante, en vez de estar siempre esperando el regreso a su vida anterior. Si se aferran a esa idea, las cosas empeoran, se prolonga el sufrimiento debido a que no pueden terminar de elaborar las pérdidas y se entorpece el proceso de adaptación al divorcio. En cambio, cuando entienden que la decisión de sus padres es definitiva, pueden iniciar el proceso de ajuste y su situación con el tiempo mejora.

Por lo tanto, no deben alentarse falsas expectativas en los hijos. Sólo en raras ocasiones los padres que se han divorciado deciden que cometieron un error y se vuelven a unir. Previamente a la partida del hogar de un padre, los hijos necesitan saber adónde se va, dónde va a vivir, cuál será su número de teléfono, cuándo y con qué frecuencia lo verán y todo aquello que les garantice con hechos la continuidad del vínculo.

Durante la crisis la vida de los niños se torna caótica. La frecuencia y la regularidad de las visitas les permiten volver a hacer sus días predecibles y recuperar la confianza perdida. De ahí, que ambos padres estén involucrados en su cumplimiento, en el sentido de que el progenitor residente, debe facilitarle absolutamente las visitas al no residente.Por otra parte, los niños deben ser informados con anticipación de todos los cambios que van a ocurrir. Cuanto menor sea su número, más rápido se van a adaptar.

Sentirse ajeno/a en el hogar dónde vive el padre (o madre) es una de las experiencias más desafortunadas por las que atraviesan los niños de padres separados. Para que no se sientan “un extraño”, es aconsejable brindarles un espacio propio en la nueva casa del padre que se retira: de ser factible una habitación y si no fuera así, bastará con una parte de un placard o con un simple cajón de su uso exclusivo para que guarden sus pertenencias: libros, juguetes, algo de ropa.

Adecuarse a cada cambio lleva tiempo e implica un difícil proceso que siempre involucra pérdidas, de modo que es aconsejable NO hacer muchos cambios juntos, en lo posible no más de uno o dos por vez, para darle tiempo de elaborar las pérdidas y adaptarse paulatinamente a la nueva situación.

Muchos chicos, especialmente en los más pequeños, se preguntan: ¿se separan por mi culpa? Piensan que sus padres permanecerían juntos si se hubieran portado mejor, recibido mejores calificaciones o hecho algo diferente. Hay que decirles claramente para que lo entiendan, que el divorcio es la consecuencia de dificultades entre los padres, y no de dificultades con ellos. Inversamente, otros chicos se preguntan: ¿puedo yo arreglar las cosas? La respuesta es No. Así como no pueden impedir el divorcio, tampoco pueden hacer nada para lograr la reconciliación.

Les debe quedar claro que portarse mejor no es la solución a las dificultades que sus padres tienen entre ellos. Los niños también se preguntan: ¿con quién voy a vivir?, ¿podré quedarme en esta casa?, ¿cómo voy a sentirme en casa la de mi papá (o mamá)?, ¿si nos mudamos, podré seguir yendo a la misma escuela y teniendo los mismos amigos?

Hay tres necesidades básicas comunes a todos los niños:

1. sentir que alguien los ama y cuida de ellos;
2. desarrollar un sentido de pertenencia e identidad;
3. saber qué va a pasar en sus vidas (predecir).

Entonces, todas estas preguntas deben ser satisfechas con claridad y sencillez para disminuir el impacto del divorcio. Sólo los padres pueden llevar tranquilidad a sus hijos en estas penosas circunstancias. Sus palabras apropiadas tienen un efecto sanador mucho mayor que las del mejor terapeuta al que se los lleve.

Muchas veces, los padres inmersos en su propio dolor y preocupaciones, se vuelven menos sensibles a las necesidades de sus hijos. En estos casos, la labor del especialista es ayudar a los padres a que ayuden a sus hijos.
Por Doctora Dora Davison
Médica y terapeuta familiar. Argentina - Buenos Aires. Directora de Familia S21Internacional. Fundadora y Ex Presidenta de la Fundación Familias Siglo XXI de Buenos Aires. Autora de los libros "Familias Ensambladas. Mitos y realidades de los tuyos y los míos". Ed. Vergara y de "Separación y Divorcio. Un faro en el camino". Ed. Universidad.Ex profesora de la Universidad de Buenos Aires – UBA. Dicta los cursos On Line "Familias Ensambladas" y "Prevención del Divorcio Destructivo", capacitando profesionales de Salud y del Derecho de Familia, "Aprendiendo a ensamblarse – Tuyos, míos y nuestros" para parejas ensambladas

Fuente: Mujer y Negocios

jueves, 19 de marzo de 2009

Síndrome del nido vacío


La familia no es algo inerte, cumple con diferentes etapas evolutivas. Cada una de ellas la llevarán a construir lazos más fuertes y amorosos.

Una de esas etapas cobra una cierta singularidad, y los psicólogos han denominado síndrome del nido vacío: acontece cuando los hijos se emancipan y abandonan el hogar. Debido a que se trata de un diagnóstico clínico-médico o psicológico, es difícil encontrar estadísticas acerca de cuántas personas lo experimentan.

No es fácil vivir la experiencia de un hijo que parte. En la ausencia, se generan sentimientos de extrañeza, nostalgia, soledad, pérdida. Si bien es una crisis personal, que puede provocar fatiga, problemas sexuales, ansiedad, desinterés por las actividades cotidianas, este síndrome se origina, generalmente, en padres que hicieron de la familia el centro de su vida, restándole dedicación, durante esos años, a la pareja o a sus propios proyectos.

La mayoría de los autores que han tratado de explicar este síndrome han impreso sobre él una carga negativa. Se habla de la posibilidad de desarrollo de una depresión, un trastorno afectivo enmascarado, de características depresivas, donde reinan los sentimientos de tristeza y de pérdida.

Se manifiesta, más comúnmente, en las madres, encargadas de velar por el hogar y la familia, postergando sus intereses en bien de los demás. Ellas sienten el vacío del nido como un vacío en su identidad. Los padres no están exentos de vivirlo, dado que los roles familiares clásicos, hoy son funcionales, como consecuencia de los cambios sociales, laborales y culturales. El riesgo se incrementa cuando coincide la emancipación de sus hijos con la jubilación laboral. Tanto las unas como los otros deben reconocer que están experimentando una pérdida y que es normal que esto duela. Hacer un duelo por la familia que fue implica un montante de angustia por los lazos que se modifican.

Además de protegerse mutuamente y proporcionarse un hogar, el gran desafió que enfrentan las familias es el de soltar, dejar en libertad… La gran tarea, en todas las fases de crecimiento familiar, es ante todo, para los padres, la de desprenderse” (La Aventura de la Vida, Anselm Grün - Magdalena Bogner, Editorial San Pablo, 2008).

“Es una forma de pérdida real," dice Sandy Wasserman, coautora, con Lauren Schaffer, de 133 Maneras de Evitar Ser el Cuco Cuando sus Hijos Vuelan del Nido. Sostienen que la cantidad de tiempo que usted invierte en la relación con los hijos es proporcional a la cantidad de sufrimiento una vez que ellos se van.

Una buena salida pasa por la prevención, o sea, preparase para cuando los hijos “vuelen”.

El “nido vació” constituye un drama, si los padres no toman conciencia de que esto puede ser el inicio de una nueva y maravillosa forma de relación, mucho más profunda e intensa. Para ello, resulta necesario empezar a elaborar proyectos propios, sin esperar que sus hijos cubran los vacíos afectivos.

Ante todo, habrá que acomodarse a la nueva situación. Todo vuelve a ser de dos, como en el principio, cuando recién empezaban a soñar con la construcción de una familia. El bullicio de los hijos ahora se convierte en silencio que debe aprovecharse para un reencuentro.

Se dispone de más tiempo para disfrutar de una mayor libertad y para revitalizar, en todo sentido, a la pareja: por ejemplo, redescubrir los intereses en común, buscar una renovada intimidad sin el temor a ser interrumpidos.

Muchas son las parejas que sienten temor frente a esta nueva etapa. Magdalena Bogner, en el libro ya citado arriba, afirma: El amor entre dos personas siempre está marcado por la necesidad de protección por un lado y de libertad, por otro. Ambas cosas son necesarias para avanzar con confianza en la vida en común que han emprendido. La tensión entre la capacidad de respetar el modo de ser del otro alegrándose por su búsqueda y su crecimiento, y la amorosa preocupación por su bienestar determina la convivencia. En toda familia, debe mantenerse y cumplirse.

A buen entendedor sobran las palabras. Depende de cada uno hacer del nido vacío un lugar de felicidad.
Por Joaquín Rocha
Psicólogo- Especialista en Educación para la Comunicación
Fuente: San Pablo on Line

jueves, 26 de febrero de 2009

El diálogo sexual en el matrimonio


Escuchaba en un programa de radio una entrevista realizada a un matrimonio que se autodenominaban "swingers". Según ellos, la práctica de relaciones sexuales con otras parejas que comparten este tipo de prácticas, es una manera de enriquecer la relación, evitar la rutina y crecer como pareja. Le preguntaban al varón si no sentía rechazo al ver a su esposa teniendo relaciones con otro hombre o si a su esposa no le molestaba que él tuviera relaciones con otra mujer y la respuesta fue "no, porque en la relación entre parejas swingers lo que hacemos es separar el sexo del amor, el amor va por un lado y el sexo por otro".

Este comentario y toda la entrevista, me indujeron a pensar en cuanta confusión se instala en los oyentes al decir ciertas cosas que no son verdad, por lo menos para el común de la gente.

De ahí que surja esta reflexión.

¿Cómo vemos la sexualidad desde el matrimonio en el marco de un verdadero diálogo sexual?

La sexualidad es un modo de ser masculino y un modo de ser femenino que se expresa con toda la persona, es toda la persona que actúa y establece relaciones sexuadas y sexuales.

El acto sexual genital es una forma de comunicación entre un hombre y una mujer que se expresan a través de sus cuerpos pero sin desentenderse de lo que sienten y lo que piensan porque un ser humano, una persona es una unidad biopsicoespiritual y social indivisible.

El diálogo sexual que establecen un hombre y una mujer responde a una vocación de amor, porque se unen para realizar algo que los enriquece mutuamente, los torna complementarios y los plenifica como personas.

Algunos estudiosos del amor matrimonial, lo describen como un amor orgánico, porque hablamos de dos seres que están en constante evolución, que crecen, como toda vida orgánica y van adquiriendo nuevas formas, pasando por procesos o etapas.Llevar adelante este amor orgánico es un gran desafío, sobre todo para nuestro compromiso con el amor.
El matrimonio es algo vivo y dinámico que, como toda historia de vida, tiene un comienzo y un final, con etapas intermedias y, en cada etapa, tendremos que aprender a asimilar todo lo que en el otro hay de nuevo cada día, sin dejar de asombrarnos y de estar abiertos a descubrirlo pues nos llevará al cambio y al crecimiento.

El matrimonio no es, como muchos dicen, algo estático que no cambia ni se transforma, eso sería muy limitante, desgastante y ¿por qué no?, hasta aburrido.
Constantemente estamos comenzando y viviendo la novedad de la relación y el secreto, quizá esté en advertir y advertirnos de que no siempre la novedad nos situará en el campo de lo placentero.

El amor matrimonial es como la construcción de una casa, de una embarcación, requiere siempre de mantenimiento.

En todo matrimonio el amor necesita renovarse como en una casa, en la que siempre hay algo por mejorar, el revoque de una pared, la pintura, agregar ladrillos, etc. Es muy importante la comunicación que se logra a partir del diálogo. Este diálogo conyugal tiene varias formas diferentes que incluye lo espiritual, lo afectivo, lo físico. El diálogo físico comprende el cuidado del cuerpo propio y del cónyuge, la protección de la salud, la aceptación de los cambios corporales: las arrugas, las limitaciones físicas, el cansancio.

El crecer en estos cuidados y aceptaciones ayuda a redescubrir el vínculo matrimonial.

La relación sexual es parte del diálogo físico, es un encuentro que necesita de la integración de los otros tipos de diálogo. La sexualidad en la vida matrimonial no queda aislada a un momento, sino que es un factor decisivo en el desarrollo del amor y de la realización personal de cada cónyuge, donde la genitalidad y el erotismo no son simplemente una experiencia sino uno de los aspectos esenciales de la relación interpersonal..Un gesto de humanización porque está asumido y asimilado por el amor.
Textos: María Inés Maceratesi
Bibliografía: Italo F. Gastaldi y Julio Perelló "Sexualidad" Editorial EDBA

miércoles, 18 de febrero de 2009

Ser padres hoy, un aprendizaje permanente


Qué tiempos aquéllos!...es una expresión que tenemos ganas de pronunciar hoy cuando de ser padres se trata. Qué tiempos aquéllos en los que mamá y papá tenían las cosas claras porque vivían en un mundo que cambiaba muy lentamente, en el que las pautas educativas se transmitían de generación en generación y a nadie se le ocurría discutirlas.

Pero evidentemente los tiempos cambiaron y así debe ser, los adelantos de todo tipo se nos vinieron encima y el único inconveniente es que están todos presentes aquí y ahora, de golpe. Nos despertamos cada mañana con noticias que nos descolocan. Ser padres hoy no es fácil. Y esta situación se viene generando desde hace décadas, condicionándonos y obligándonos a adaptarnos a los nuevos modelos sociales, familiares, educativos, políticos, lo cual nos hace sentir inseguridad.

Hoy más que nunca entonces, somos los padres los que tenemos que reconocer que no lo sabemos todo y que tenemos que continuar aprendiendo para desempeñar nuestro rol con eficacia y construir un modelo de familia que nos sea funcional a nosotros, a nuestro grupo familiar, con nuestros valores, hábitos, creencias.
No creo que todo lo que hemos visto, aprendido y recogido de nuestra educación no nos sirva, creo que debemos rescatar lo bueno y desechar lo malo de cuanto nos transmitieron y quizá necesitemos compartirlo con otros padres que estén en la misma situación. ¿Por qué?, muy simple, porque a pesar de todos los cambios, los padres seguimos siendo un modelo, base y fundamento para nuestros hijos, somos los que les proveemos amor, seguridad, apoyo y les señalamos también cuales son las normas y los límites en pos de su buen desarrollo.

Nadie podrá convencernos de que no podemos ser buenos padres si nosotros mismos no nos vemos como aquéllos que intentamos hacer lo mejor que podemos y sabemos porque amamos a nuestros hijos y queremos lo mejor para ellos y los queremos ver crecer sanos y felices.

Pero sí debemos entender que el amor y la ternura no son suficientes para educar sino que necesitamos herramientas para trabajar por ejemplo, en caso de conflictos. ¿Quién puede decir que en su familia no existen cambios de opiniones que producen conflictos?. ¿Ésto es malo?, por supuesto que no, es enriquecedor siempre y cuando todos nos escuchemos y aquéllo por lo que discutimos tenga valor y no sea un discutir por discutir que nos conduzca a un gasto innecesario de energías.

Y aunque no existe un único modelo educativo en el cual podamos apoyarnos sí existen elementos educativos que son comunes a cualquier modelo educativo y son los siguientes:

-Saber expresar el amor y el afecto.
-Respeto mutuo
-Capacidad de comunicarnos y especialmente de escucharnos
-Habilidad para solucionar conflictos buscando alternativas saludables
-Capacidad de negociación
-Disponer de tiempo y espacio para cuidar las relaciones entre los miembros de la familia.
-Ejercicio de la autoridad (límites y cariño).
-Cuidado de la relación de pareja como alternativa para vivir en familia.

Ser padre o madre siempre fue, es y será la tarea más apasionante aunque nada fácil. Nadie podrá garantizarnos el éxito pero lo esencial es emprenderla con responsabilidad y ánimo. No es una tarea solitaria, es mejor compartirla hablando con otros padres, acudiendo a un profesional en busca de ayuda, leyendo, formándonos y no cediendo en el empeño para lograr salir airosos.

Textos: María Inés Maceratesi

martes, 18 de noviembre de 2008

Consecuencias del alquiler de madres


El hecho de que las parejas que no pueden tener hijos recurran cada vez más frecuentemente a los servicios de madres de alquiler ha generado un mercado de intereses con dramas inesperados.

Un ejemplo es el destino de una niña de tres meses nacida de una madre de alquiler india, que ha pasado los primeros meses de su vida en medio de una batalla legal. El asunto acaba de resolverse, informaba el 2 de noviembre la CNN. Manjhi y su abuela, llegaron a Osaka, Japón, desde la capital de la India, Nueva Delhi, para encontrarse con su padre biológico.

Un artículo el 6 de octubre en el periódico de Singapur, Strait Times, explicaba los orígenes de la disputa.


Manjhi nació como resultado de la combinación del esperma de un marido japonés y el óvulo de una donante anónima implantado en el útero de una madre de alquiler india de la ciudad de Anand, en el estado de Gujarat.

Los problemas legales surgieron cuando el padre, Ikufumi Yamada, y su esposa, Yuki Yamada, que habían pagado por los servicios de la madre de alquiler, se divorciaron antes del nacimiento de Manjhi. El marido quería tener el bebé, pero su ex esposa ya no lo quería.

La ley india exige que la madre deba estar presente para que el bebé pueda recibir un pasaporte. En el caso de Manjhi ni la madre de la que había nacido ni la ex esposa querían saber nada.

El asunto fue resuelto con una sentencia del Tribunal Supremo de la India que no sólo dio el bebé a Ikufumi Yamada, sino que también confirmó que la subrogación era legal.Según el Straits Times, la sentencia ha tenido lugar justo después de que el gobierno haya hecho público un proyecto de ley sobre madres de alquiler. Hasta ahora se había actuado en un vacío legal.

Turistas de la fecundación in vitro.

El exponencial aumento de la maternidad de alquiler en la India ha sido objeto de creciente atención por parte de los medios. El periódico australiano Sun Herald informaba el 2 de noviembre que India está recibiendo a numerosos turistas de la fecundación in vitro de Europa y Gran Bretaña, atraídos por descarados anuncios como "¡Una joven y sana mujer con sobre ovulación exclusivamente para usted!".

La India no sólo ofrece madres de alquiler, sino también donantes de óvulos para mujeres que vuelan a la India para que les sean implantados.

El artículo del Sun Herald contaba el caso de Ekaterina Aleksandrova, que había conseguido la ciudadanía alemana. Voló a la India, se implantó cinco embriones, y, como consecuencia, se quedó embarazada con un embrión.

Aleksandrova no tiene lazo genético alguno con su bebé, nacido en septiembre. Además, los padres biológicos del bebé viven a 7.000 kilómetros de distancia y son de deferentes lenguas y culturas.

Tanto el esperma como los óvulos provenían de donantes anónimos. El primero fue comprado online de un banco de esperma danés y los segundos provenían de una mujer india.

Otro caso reciente, examinado por la BBC en un reportaje el 12 de octubre, tenía que ver con Bobby y Nikki Burnes. Su hija de tres meses, Daisy, fue concebida en la clínica Rotunda de Bombay.

La niña nació del óvulo de una donante fertilizado con el esperma de Bobby, e implantado en una madre de alquiler.

Según la BBC, el uso de madres de alquiler indias está especialmente extendido entre las parejas asiáticas de Gran Bretaña, debido a la escasez de óvulos o esperma de donantes asiáticos.

En comparación con los países occidentales, también es claramente más barato usar los servicios de las clínicas y mujeres indias. Según la BBC, las madres de alquiler indias reciben entre 2.500 y 3.500 libras (3.922 a 5.475 dólares), el equivalente al salario de 10 años de algunas de ellas.

El 4 de marzo, el International Herald Tribune informaba que el coste de la utilización de los servicios de fecundación in vitro en la India - incluyendo los billetes de avión y el coste de los hoteles - ronda, para las parejas extranjeras, los 25.000 dólares, un tercio de lo que costaría un servicio similar en Estados Unidos.

También hay madres de alquiler disponibles para las parejas del mismo sexo. El artículo relataba el caso de Yonatan Gher y de su pareja masculina no nombrada. Usaron los servicios de la misma clínica Rotunda mencionada por la BBC.
En la clínica, el doctor Kausal Kadam creó un embrión para Gher y su pareja, con esperma de uno de los dos hombres - no querían descubrir de quien - y un óvulo extraído de una donante sólo unos minutos antes en otra parte de la clínica.

El artículo observaba que no se permitieron contactos entre la donante del óvulo, la madre de alquiler o los futuros padres.

Preocupación

El reportaje también observaba que el uso de madres de alquiler de la India plantea algunas cuestiones éticas. Los críticos están preocupados por el peligro de explotación. Asimismo, las parejas utilizan los servicios para saltarse las leyes de sus propios países.

Aunque Israel ha legalizado la adopción para las parejas del mismo sexo, todavía no se permiten madres de alquiler para estas parejas.

Otro caso en el que se elude la ley tuvo lugar recientemente con el nacimiento en Francia de trillizos de una mujer de 59 años.

El embarazo de la mujer suscitó controversia en Francia, según un reportaje de Associated Press el 8 de septiembre. La ley francesa sobre donación de óvulos excluye del procedimiento a las mujeres con más de 42 años.

El 12 de marzo Reuters informaba que Japón también está debatiendo el uso de madres de alquiler. Los obstetras japoneses adoptaron una prohibición contra los nacimientos de madres de alquiler en 1983, pero no existe ley alguna que lo prohíba. Reuters explicaba que algunas parejas habían tenido hijos a través de madres de alquiler con la ayuda de médicos en Japón.

Según el artículo un equipo de expertos del Consejo de Ciencia de Japón, que ha debatido el tema durante más de un año a petición del gobierno, sostiene que los nacimientos de madres de alquiler plantean riesgos para la salud tanto de las madres como de los hijos.

Los expertos también citaban la preocupación por la posibilidad de que miembros de la familia se vieran forzados a ejercer el papel de familiares.

"Se necesita nueva legislación y basándose en dicha legislación, sería deseable que en principio se prohibiera por ahora la concepción por madres de alquiler", afirmaba este mes el equipo en un borrador de informe pidiendo que se castigara a los médicos, agentes y clientes por los nacimientos comerciales a través de madres de alquiler.

La columnista de opinión Ellen Goodman también expresaba su preocupación por las madres de alquiler en un artículo publicado el 11 de abril en el Boston Globe.

Goodman expresaba su simpatía por las parejas que tienen dificultades para concebir de forma natural. No obstante, expresaba su preocupación por la comercialización de madres de alquiler, por la que una persona se convierte en un mero producto a comercializar en los mercados internacionales.

"No podemos, por ejemplo, vendernos a nosotros mismos en esclavitud", comentaba. "No podemos vender a nuestros hijos. Pero el negocio de las madres de alquiler se acerca peligrosamente a estas dos cosas".

Respetar la vida
La Iglesia católica es clara respecto a su postura, tanto hacia la fecundación in vitro en su conjunto como también hacia el uso de madres de alquiler. En su instrucción de 1987 sobre el respeto a la vida humana en sus orígenes, la Congregación para la Doctrina de la Fe trataba el tema de las madres de alquiler entre otros puntos.

La instrucción rechazaba la práctica, no sólo porque introduce una tercera persona en la relación del marido y la esposa sino también porque "la maternidad sustitutiva representa una falta objetiva contra las obligaciones del amor materno, de la fidelidad conyugal y de la maternidad responsable".La instrucción también sostenía que la utilización de una madre de alquiler ofende la dignidad y el derecho del niño a venir al mundo de sus propios padres.

Estas enseñanzas fueron confirmadas por el Catecismo de la Iglesia Católica: "El hijo no puede ser considerado como un objeto de propiedad, a lo que conduciría el reconocimiento de un pretendido ‘derecho al hijo'. A este respecto, sólo el hijo posee verdaderos derechos: el de ‘ser el fruto del acto específico del amor conyugal de sus padres, y tiene también el derecho a ser respetado como persona desde el momento de su concepción'" (No. 2378).

Desgraciadamente la globalización ha alcanzado al vientre materno y está teniendo lugar un comercio de vida humana en detrimento de los derechos humanos.

Autor: Padre John Flynn
Fuente: Zenit.org

lunes, 27 de octubre de 2008

Los menores y la violencia


En la Argentina, y más precisamente en la Provincia de Buenos Aires y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se instaló el tema de la reducción de la edad de imputabilidad de los menores, debido a la enorme cantidad de delitos -robos y asesinatos- que se están produciendo.

En realidad esta problemática no es nueva y si algo hay que debatir es qué se hará de ahora en más para que el estado tome en serio el rol que le compete en cuanto a prevenir y proveer seguridad a la población.

Cuando hablamos de seguridad, no todos entendemos lo mismo, muchos o algunos piensan que se trata de ejercer represión sobre los sujetos pero no, se trata de tener la oportunidad y el derecho de salir a la calle o estar simplemente en casa no temiendo porque en algún momento entre alguien armado y viole y mate, y en el mejor de los casos, simplemente robe, sin tener luego un castigo por eso.

Lamentablemente ésto no sucede solamente en la Argentina, la actitudes violentes en los jóvenes tiene un origen y un desarrollo que, de no encontrar freno, se torna inmanejable.

Este artículo detalla la situación en España pero, bien puede servirnos para reflexionar sobre el particular.


Transmitir a los jóvenes valores de compañerismo, tolerancia y respeto es la mejor forma de prevención


Aspectos familiares, legales, académicos, psicológicos, individuales y sociales influyen en las actuaciones violentas de los más jóvenes. Las agresiones empañan las relaciones del 40% de los estudiantes y la mayor incidencia de violencia juvenil se registra en los cursos de 2º y 3º de la ESO.

Estos datos revelan un grave problema en la actitud de muchos jóvenes cuya resolución precisa una actuación conjunta de padres, profesores y otros agentes sociales determinantes en su educación, como amigos, monitores y otros familiares. Es necesario concienciarse e identificar la naturaleza de los conflictos, incluso antes de que se presenten. Por ello los psicólogos recomiendan poner límites a los adolescentes desde su infancia.

"Los adolescentes son el reflejo de la sociedad adulta", opina el presidente de la Asociación Castellano Leonesa de Psicología y Pedagogía, José Luis Casillas.

Por este motivo, ante la pregunta de si son o no más violentos que en generaciones anteriores su respuesta es otro interrogante: "¿Es la sociedad actual más violenta?", y remite a los informativos de televisión, mientras asegura que existen estudios de sociología y antropología que manifiestan que los adolescentes de hoy no son significativamente más violentos que los de ayer.

"Lo cierto es que los adolescentes se implican cada vez en menos hechos delictivos, pero éstos son más graves y se efectúan a menor edad", declara Javier Urra, quien fuera el primer Defensor del Menor en España. Las cifras que maneja este psicólogo de la Fiscalía de Menores de Madrid apuntan que nueve de cada diez delitos son cometidos por varones, aunque cada vez "las chicas son emocionalmente más duras".

Un estudio realizado por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y el Instituto de la Juventud (INJUVE), bajo el título "Prevención de la violencia y lucha contra la exclusión desde la adolescencia", denota que los chicos "presentan mayores niveles en agresividad física", si bien estos resultados no implican necesariamente que los adolescentes y preadolescentes varones masculinos sean más agresivos que las chicas de su edad, sino que unos y otras "canalizan y/o muestran su agresividad de formas diferentes".

En cuanto a las diferencias de clases, Urra asegura, con la perspectiva que le dan 25 años de profesión, que en este tiempo la tendencia en cuanto a la comisión de delitos es a igualarse, incluso a globalizarse. "Ya no hay diferencias entre el medio rural y el urbano, Internet llega a todas partes y quienes cometen delitos ya no son sólo los chicos procedentes de los niveles socioeconómicos más bajos", comenta.

También hay que contemplar una nueva realidad: la de los jóvenes inmigrantes. En la actualidad el 40% de los menores privados de libertad en Madrid son extranjeros, algo que no extraña a Javier Urra "teniendo en cuenta las dificultades que tienen para manejarse".

Tal vez el reflejo en los medios de comunicación de esta problemática, que en las grandes ciudades se agrava con la lucha por territorios entre bandas rivales como los Latin Kings o Los Ñetas, sea lo que lleva a pensar que aumenta la violencia en general entre los adolescentes. De todos modos, Urra considera que la juventud es mayoritariamente solidaria, pacífica y estudiosa. "Lo que ocurre es que siempre se ha puesto la lupa sobre la adolescencia", subraya.

Ámbito escolar

Casillas, orientador del Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) La Bureba de Briviesca (Burgos), comulga con estas últimas afirmaciones y explica que quizá la sociedad actual sea ahora más consciente de estos temas y esté más sensibilizada. "Tenemos más oportunidades para darnos cuenta y estamos hipersensibilizados respecto al fenómeno, lo que puede ser positivo si nos ayuda a mejorar o negativo si nos crea un estado de inseguridad y miedo", manifiesta.
En el ámbito escolar las conductas violentas más frecuentes son insultos, robos, agresiones y peleas,

En el ámbito escolar las conductas violentas más frecuentes son insultos, robos, agresiones y peleas aislamiento social, rotura de mobiliario e insolencia ante los profesores. "Algunas manifestaciones actuales de la violencia son muy elaboradas y mezquinas, e incluso grabadas con los teléfonos móviles", remarca Casillas. Una nueva forma de acoso es exhibir luego esos videos o fotos en Internet.

La violencia en las aulas, según Fuensanta Cerezo, profesora del departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Murcia y autora de un libro sobre el tema, enturbia hoy las relaciones del 40% del alumnado en su región y está aumentando en los últimos años.

Porcentajes parecidos, incluso superiores, recoge el último informe del Defensor del Pueblo "Violencia escolar: el maltrato entre iguales en la Educación Secundaria Obligatoria". Se dan, por tanto, comportamientos agresivos, intencionados y perjudiciales cuyos protagonistas son jóvenes estudiantes. Las formas más frecuentes de maltrato, atendiendo al análisis del Defensor del Pueblo, son las de tipo verbal (insultos, motes), seguidas por el abuso físico (peleas, golpes, etc.) y el aislamiento social (ignorar, rechazar, no dejar participar).

Según las investigaciones de José Mª Avilés, doctor en Psicología por la Universidad de Valladolid, una de las personas que más ha estudiado este fenómeno en España, el 30% de los escolares puede padecer ocasionalmente maltrato físico, verbal, psicológico o social, y el 40% actuar como agresores esporádicos.

Mayor riesgo

"Es posible que hace unos años esta violencia pasase desapercibida o fuera considerada característica de un determinado período en las relaciones interpersonales de los niños y jóvenes", señala el estudio del Defensor del Pueblo. Más adelante suscribe que "los docentes consideran que la mayoría de las veces se enteran de los conflictos, aunque admiten que en ocasiones pueden pasar desapercibidos".

Los problemas de violencia disminuyen a medida que avanzan los cursos y aumenta la edad de los alumnos .

El momento de mayor incidencia se sitúa entre los 11 y los 14 años de edad, y se reduce a partir de aquí, según el informe del Defensor del Pueblo. Por su parte, el informe de la UCM y el INJUVE sitúa entre esta adolescencia temprana, concretamente entre los 13 y los 15 años, la etapa de mayor riesgo de violencia.

Evidencia un mayor riesgo de violencia en los cursos de 2º y 3º de la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO). El hecho de que la enseñanza sea obligatoria hasta los 16 años puede provocar actitudes violentas entre los estudiantes "más absentistas", según Javier Urra, ya que se ven forzados a permanecer en las aulas contra su voluntad. La sociedad, en opinión de este psicólogo, debe proporcionar mecanismos alternativos que ayuden a estos chavales a una futura inserción laboral.

Buenas prácticas

Ante conflictos generalizados y casos de acoso escolar, se empiezan a extender programas de buenas prácticas tendentes a reconvertirlos o minimizarlos. Precisamente el IES La Bureba fue distinguido el año pasado por el Ministerio de Educación y Ciencia con un Premio a las Mejores Prácticas Educativas por su plan de convivencia, en el que destaca un protocolo de acogida para alumnos inmigrantes.

Según Casillas, desde la autonomía de cada centro se puede elaborar mejor este tipo de programas. "Una escuela comprensiva, basada en el trabajo cooperativo y en la que todas las partes implicadas tomen decisiones consensuadas y se sientan integradas y útiles, y en la que la autoridad se ejerza de forma positiva es la mejor de las estrategias posibles para prevenir la violencia", afirma.

Gran parte de los docentes y de los padres coinciden al concebir la educación como un proceso integral de socialización que no es competencia exclusiva de nadie y que sobrepasa los límites académicos. Familia, profesores, compañeros y todas las personas con las que se relaciona el adolescente influyen en su educación. "O cambiamos todos o no cambia nada", resume Javier Urra.

En este proceso, por tanto, deben converger familia y escuela con el respaldo de toda la sociedad (ayuntamientos, instituciones, medios de comunicación...). Sin embargo, los profesores son conscientes de que en muchos casos la familia no puede participar por razones estructurales o por falta de capacidad.

Los profesores son conscientes de que en muchos casos la familia no puede participar por razones estructurales o por falta de capacidad.
"Hay estudios que señalan que algunos padres apenas dedican 5 minutos diarios a hablar con sus hijos de sus cosas", recuerda el presidente de la Asociación Castellano Leonesa de Psicología y Pedagogía.

Así, el sistema educativo y la propia familia han de intentar desempeñar conjuntamente una labor complementaria. Ambos, en ocasiones, se encuentran un poco aislados en su intento por transmitir valores de esfuerzo, compañerismo, tolerancia, y respeto.

A continuación se muestra una serie de recomendaciones:

Como prevención se aboga por una participación mayor de las familias, mediante el diálogo con los profesores, en la toma de decisiones de los centros educativos, para que se lleguen a convertir en "comunidades de aprendizaje" desde donde se potencie y dinamice la educación en los valores democráticos y de convivencia, pero no como una asignatura, sino como parte de la instrucción básica de cada curso.

Los estudiosos de la violencia en la adolescencia encuentran carencias en el ámbito familiar que tienen que ver con la falta de afectividad y la excesiva permisividad. Como consejos generales para los padres, tanto de víctimas como de agresores, se apunta una revisión de las pautas familiares de autoridad que rechace la violencia (se descarta la utilización del castigo físico) y aumente el acceso a la comunicación: "los padres tienen que aprender a decir que 'no' a los hijos de forma razonada". La postura ha de estar claramente definida respecto a dónde se sitúan los límites.

Reforzar sus actitudes hacia la diversidad. Conviene desarrollar las relaciones desde el propio hogar en un contexto de respeto mutuo y confianza hacia los demás, independientemente de su forma de ser o de pensar.

La sanción ha de formar parte de la educación. "Los jóvenes tienen sensación de impunidad. Creen que nada de lo que hagan va a suponerles un castigo", dice Javier Urra, y la sociedad no puede permitirse que, por ejemplo, los profesores acaben necesitando un teléfono de atención psicológica. A su juicio, la política penal es correcta y está bien recogida en la legislación, "lo que pasa es que en el proceso de aplicación por distintos motivos muchas veces se suaviza".

Autor: Clara Fraile

martes, 21 de octubre de 2008

El lecho de Procusto


Procusto era el apodo del mítico posadero de Eleusis, aquella famosa ciudad de la antigua Grecia donde se celebraban los ritos misteriosos de las diosas Deméter y Perséfone. Era hijo de Poseidón, el dios de los mares, y por eso su estatura era gigantesca y su fuerza descomunal.

Su verdadero nombre era Damastes, pero le apodaban Procusto, que significa "el estirador", por su peculiar sistema de hacer amable la estancia a los huéspedes de su posada.

Procusto les obligaba a acostarse en una cama de hierro, y a quien no se ajustaba a ella, porque su estatura era mayor que el lecho, le serraba los pies que sobresalían de la cama; y si el desdichado era de estatura más corta, entonces le estiraba las piernas hasta que se ajustaran exactamente al fatídico catre.

Según algunas versiones de la leyenda, la cama estaba dotada de un mecanismo móvil por el que se alargaba o acortaba según el deseo del verdugo, con lo que nadie podía ajustarse exactamente a ella y, por tanto, todo el que caía en sus manos era sometido a la mutilación o el descoyuntamiento.

Procusto terminó su malvada existencia de la misma manera que sus víctimas. Fue capturado por Teseo, que lo acostó en su camastro de hierro y le sometió a la misma tortura que tantas veces él había aplicado.

Esta leyenda del lecho de Procusto ha quedado para siempre en la tradición popular y en la literatura universal, como una expresión proverbial para referirse a quienes pretenden acomodar siempre la realidad a la estrechez de sus intereses o a su particular visión de las cosas.
Porque, aunque afortunadamente no hay muchos tan desaprensivos como aquel mítico personaje, sí hay bastantes que se le parecen en su actitud. Poseen un loable empeño por agradar a los demás, pero tan intransigente y tan peculiar que es mejor no tenerlos muy cerca.

Están siempre muy seguros de lo que deben hacer, pero esa clarividencia suya es la principal causa de su obstinación en el error. Su preocupación por los demás se inscribe en un patrón que no hay forma de eludir. Son previsibles e irreductibles.

Su incansable actividad deja numerosos heridos a su paso. Cuando se les hace alguna objeción acerca de sus rígidos planteamientos, se molestan, y suelen seguir adelante sin inmutarse, convencidos de estar siempre en la mejor de la opciones.

Quizá no alcanzan a entender que, en el fondo, su generosidad es bastante egoísta. Tienen que aprender a tratar a cada uno como mejor conviene a cada caso particular, no según sus patrones preestablecidos. Todos debemos aprender a no interpretar según nuestro patrón de conducta o nuestra propia psicología, sino observando y escuchando, siendo receptivos y abiertos, procurando no usar recetas ya hechas, ni soluciones prefabricadas o consejos repetitivos y manidos.

Son personas que no terminan de esforzarse por ponerse en el lugar de los demás. No se sitúan. Son los que piden sinceridad y cuando se les dice la verdad se enfadan. Los que piden que se les haga cualquier observación con toda confianza, pero cuando se les dice algo concreto no les gusta nada.
Los que hablan de diversidad y de tolerancia pero llevan fatal que no se piense exactamente como ellos. Los que, aunque coincidas inicialmente con sus ideas, varían enseguida su posición para así censurar siempre todo lo que hacen los demás.

Los que se llenan de celos si alguien sobresale de la medida de su propia mediocridad. Los que exigen a quienes les rodean un nivel de perfección que ellos no alcanzan ni de lejos. Todo lo juzgan. Todo lo quieren cortar a su medida. Su vida está presidida por una observancia de normas, pero muy poco por el servicio a los demás. Quizá su principal problema es precisamente que se creen medida de todo, y por eso es tan ingrata su compañía.

Alfonso Aguiló
Fuente: Fluvium

jueves, 9 de octubre de 2008

Participar es construir la cultura del encuentro

Por: María Inés Maceratesi

Si buscamos en el Diccionario la definición de la palabra "participar" encontramos que participar es entrar junto con otros en un asunto o negocio. Compartir la opinión, sentimientos o cualidades de otra persona o cosa...pero también es: "formar parte"

En estos tiempos difíciles en cuanto a lo que se ve en la sociedad, tantas veces mencionado, tantas veces reiterado como es : la ausencia de valores, la desconfianza, el individualismo y otras cosas, me pregunto: ¿por qué en lugar de seguir mencionando estas cuestiones y aumentando así su influencia, no participamos todos mucho más para revertir la situación?

Me pregunto si la solución está cerca o lejos, me pregunto si seguir machaconamente refiriéndose a estos temas no aumenta su dimensión negativa en los habitantes de una ciudad, pueblo, barrio, consorcio, familia.Me pregunto si hemos perdido completamente esa capacidad de participar, de accionar sin confrontar, de decir sin ofender, de tener una visión de águila y no de ave presa en una jaula.

Lo que sí se, es que en mí el discurso y el palabrerío que no se traduce en hechos concretos, limita mis ganas de participar y me paraliza al punto tal de querer encerrarme en mi mundo personal y familiar, el único universo que me contiene y me da esperanza.

Alguien podría decirme que esta forma de actuar se condice con el individualismo pero no es así. Psicológicamente todos necesitamos seguridad, es una de nuestras necesidades básicas pero generalmente, la seguridad a la que se refieren quienes la reclaman a un gobierno o a los candidatos políticos, es aquélla que nos protege contra el delito y la impunidad y contra los ataques a la vida y la propiedad.

Yo no me refiero aquí a este tipo de reclamo sino que me refiero a la seguridad de la persona que necesita sentirse importante para otro, para un grupo o comunidad, que le permite la personalización en medio de otros y con otros; en definitiva me refiero a la necesidad de pertenencia a través de los vínculos. La necesidad de formar parte de...

La seguridad que nace de la confianza y del afecto mutuo, de los valores compartidos y de la necesidad mutua de aceptación en la diferencia. Esa dimensión de la seguridad es la que estimo falta.

¿Y quién o quienes nos permiten experimentarla, nos enseñan e insertan en ese campo de la seguridad?, en primer lugar nuestros referentes en la niñez, padre, madre, hermanos, la familia en su conjunto, como así también los maestros y otros referentes.Pero el tema es muy complejo porque los referentes de nuestra niñez eran los adultos que nos rodeaban y hoy no es así. porque se ha perdido el respeto por todo y todos y, la gradualidad que nos mostraba la etapa de maduración y credibilidad de las personas en quienes poníamos nuestra confianza y respeto, ha desaparecido.

Hoy la familia humana en general, pasa por una etapa de degradación de las personas; ya no es referente quien sabe más, porque está plagado de opiniones sin fundamentos claros.

La traición, la mentira, la calumnia, el lobby, están de moda. Nadie sabe quien es su amigo o enemigo. No sabemos en quien poner nuestro resto de confianza que no queremos ni perder ni desperdiciar.

La desilusión y el desencanto invaden nuestra alma y en medio de todo, allá muy en el fondo de nuestro corazón y conciencia, atisba sin embargo, la luz de la fe en lo que no queremos relegar, perder o bastardear.

Y así seguimos cayendo y levantándonos una y otra vez, creyendo y apoyando causas y personas que nos introducen en nuevos caminos e iniciativas que terminan, la mayoría de las veces, siendo sólo muy buenas intenciones en el mejor de los casos.

Muchas veces oi decir que se necesitan personas que sepan incluir, trabajar en equipo, unirse a lo que ya funciona antes que intentar ser fundadores de nuevas estructuras o instancias de actuación pero, no veo que las palabras coincidan con los hechos porque se siguen despreciando o ignorando instituciones fundadas para fundar otras, a veces con el mismo nombre o denominación, apoyadas por miembros relevantes de la comunidad pero, que se cierran sobre sí mismas sin dar cabida a personas que aporten trabajo e ideas por lo cual terminan, siendo elites privadas.

Hace muchos años que recorro estos caminos, siempre estoy donde se está comenzando a gestar algo y luego se derrumba mi esperanza al encontrarme con más de lo mismo. Lo compruebo en diferentes ámbitos siendo la consecuencia la tentación de huir y abandonar toda participación y toda militancia cívica, política y aún religiosa

Muchas personas compartimos este sentir y peregrinamos por Asociaciones, Fundaciones, Comisiones y otras muchas "ones" buscando donde aportar lo propio y el resultado es lo que mencionaba anteriormente, la tentación de fundar el propio lugar desde donde irradiar lo que somos, queremos y creemos, desde donde perseguir la utopía y recrear la civilidad.

El ámbito del pensamiento debería poder expresarse en instituciones transparentes desterrando maniqueísmos, oscurantismos, desconfianzas y recelos para poder caminar hacia un sueño con esperanza en un mundo ya no simplemente humano, sino humanizado, en el cual los valores ciudadanos y, al decir de grandes pensadores, de virtudes ciudadanas basadas en el respeto de la Constitución Nacional y en las creencias que que cada persona tenga, se puedan expresar.(cfr. libro "Manifiesto ciudadano" del Rabino Sergio Bergman)

No es fácil comprometerse y participar porque a veces, ya vislumbramos que ese compromiso y participación puede llevarnos al martirio. Todo ésto tiene relación la verdad. ¿Y qué es la verdad?, ¿existe la verdad? ¿o hay verdades varias? ¿o hay tantas verdades como personas?
Las preguntas y los ámbitos para trabajarlas y encontrar las posibles respuestas, conforman una metodología de discernimiento personal, familiar, social irreemplazable porque, en la sana discusión sobre la verdad, puede y debe gestarse un estilo de vida, un sentido que nos permita crecer y desarrollarnos como Nación, como comunidad nacional.

Algunas preguntas que hoy me hago: ¿la seguridad se basa simplemente en el control externo?; ¿se basa en el control policial? o por el contrario tiene que darse en un contexto propicio y una decisión personal de aceptar normas y principios válidos universalmente?. ¿Ésta es la única seguridad que nos interesa como ciudadanos? ¿Y qué hay de la seguridad interior que brota de un corazón y una mente que quieren hacer lo mejor posible los actos de cada día en un ambiente social de paz y concordia?

Aquí dejo mis reflexiones como aporte a la reflexión compartida.
Textos: María Inés Maceratesi